- Oficialmente hoy inicia en Nicaragua la ejecución de un nuevo programa de cooperación financiado por Estados Unidos. Se trata de la Cuenta Reto del Milenio, por un monto de 175 millones de dólares para León y Chinandega. ¿Al término de cinco años qué habrá cambiado en Occidente?
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Nicaragua inicia hoy la ejecución de un nuevo programa de cooperación, conocido como Cuenta Reto del Milenio, financiado por el Gobierno de Estados Unidos, que prevé el desarrollo de los departamentos de León y Chinandega.
Dos años después de que Nicaragua resultara elegible para recibir tales fondos, y un año después de que se firmara el convenio de cooperación entre Managua y Washington, la administración del presidente estadounidense George W. Bush desembolsará 2.1 millones de dólares de un total prometido de 175 millones, que deberán ser invertidos durante los próximos cinco años.
Juan Sebastián Chamorro, director general de la Secretaría Técnica de la Fundación Reto del Milenio Nicaragua, dice muy seguro que la meta del programa es llevar al Occidente del país hacia un desarrollo económico sostenible, donde se respete el medio ambiente y la propiedad privada.
El reto es aún mayor por cuanto, según admite el también ex Viceministro de Hacienda, la administración de Bush ha dejado claro que quiere que todos los proyectos “tengan el sello de calidad” de este nuevo programa de cooperación, en el cual en Latinoamérica de momento sólo participan Nicaragua y Honduras.
A ello habrá que sumarle que el nuevo Gobierno nacional, que resulte electo el 5 de noviembre próximo, deberá asumir la mayor parte de la ejecución de los fondos dirigidos a “tres áreas vitales para la reactivación y desarrollo del Occidente” como lo son carreteras y caminos rurales, ordenamiento de la propiedad, y fomento de negocios entre pequeños y medianos productores.
Han pasado dos años desde que Nicaragua fue elegible para la Cuenta Reto del Milenio. ¿Por qué tanto tiempo para empezar a ejecutar realmente los proyectos que financiará?
Antes que nada es importante explicar por qué toma este tiempo. Realmente es un programa nuevo, la corporación Cuenta del Milenio está arrancando con nosotros, somos uno de los pocos países en el mundo en donde está arrancando, entonces ha sido un proceso de aprendizaje y de inicio. Tal vez eso ha llevado a que los tiempos no sean tan rápidos, porque la organización no existía, no es como ir al Banco Interamericano de Desarrollo que tiene más de 40 años, hacer una solicitud, y que tiene una maquinaria lista… pero aquí con este nuevo programa de cooperación de la Cuenta Reto del Milenio se ha tenido que echar una maquinaria tanto en los Estados Unidos como acá para poder acceder a los fondos.
Entonces, si uno lo ve realmente desde esa perspectiva es bastante lo que se está haciendo, es decir es una agencia federal (la Corporación Reto del Milenio) completamente nueva y a menos de dos años de fundada ya está desembolsando recursos, porque realmente existen requisitos previos que hay que cumplir.
¿En el caso de Nicaragua cuáles fueron los requisitos que estaban pendientes?
En el caso concreto de Nicaragua estaba el tema pendiente de la aprobación en la Asamblea Nacional del convenio de cooperación entre los dos países, lo que ocurrió recientemente; la aprobación del Fondo de Mantenimiento Vial (Fomav) que nos tomó como seis meses hacer el trabajo, fue votado por unanimidad en la Asamblea Nacional, todo eso fue un paso importante y eso de alguna manera atrasó… no digamos atrasó sino que tomó el tiempo que tenía que tomar, se fundó la Fundación Cuenta Reto del Milenio Nicaragua que es la organización que dirijo, se hizo elección del director general y la conformación de la junta directiva.
¿A propósito, qué tan importante es la conformación de esta junta directiva?
Es una forma completamente nueva de operar, no es un proyecto tradicional en el sentido de que por primera vez en la historia del país un proyecto de esta magnitud va a contar con la participación de los beneficiarios, esa es una ventaja de tener un proyecto concentrado en la región, porque ahí se identifican los actores, los líderes y los beneficiarios y se hace una dinámica con ellos en la conducción del programa. De tal manera que aunque yo sea un director general, le respondo a una junta directiva, es la forma de trabajar que está planteado en el Plan Nacional de Desarrollo, en el cual la participación ciudadana es fundamental pilar, porque creemos que para evitar cualquier tipo de malos entendidos o simplemente falta de comunicación, es importante involucrar a los actores del desarrollo en el proceso.
¿La junta directiva es la autoridad máxima?
Sí, es instancia máxima de organización, hay gente del Gobierno Central, pero también de las alcaldías, de las asociaciones de productores, de los consejos de desarrollo departamentales, que han sido una instancia que se ha fortalecido mucho en esta administración, porque la idea es que estos consejos tengan un rol que jugar en el papel de desarrollo. Entonces el espíritu aquí es que todo sea lo más transparentemente posible y que todos los procesos sean conocidos en la medida de lo posible, y que los beneficiarios puedan participar.
Esta semana desembolsarán el primer paquete de recursos. ¿Qué se hará con este dinero?
Estamos arrancando este programa de 175 millones de dólares en cinco años, con un desembolso inicial que va a ser pequeño de 2.1 millones de dólares que es básicamente para echar a andar el programa, acondicionar un local donde vamos a estar ubicados en León, vamos a hacer una campaña de comunicación, vamos a hacer eventos de identificación de proyectos de desarrollo, y vamos a implementar proyectos pilotos. Además, vamos a comenzar el proceso de licitación de las carreteras, porque son 93 millones de dólares para carreteras del paquete total de 175 millones, vamos a iniciar cuando antes sin el menos trámite digamos, en lo que se pueda, tratando de ahorrar tiempo en todos los procesos, el proceso de licitación.
¿Y de qué proyectos pilotos estamos hablando?
Buenos, vamos a comenzar con la Asociación de Ganaderos de León, nos hemos comunicado con ellos y le hemos planteando la necesidad de que nos presenten proyectos que sean interesantes. Un proyecto interesante en la lógica de la Cuenta Reto del Milenio, nos es un proyecto existencialista, de subsistencia alimentaria, sino un proyecto de negocio, que una asociación de pequeños y medianos productores pueda expandir sus capacidades. Me refiero, por ejemplo, a todo tipo de infraestructura que les pueda ayudar a aumentar su valor agregado, centros de acopios refrigerados, empaquetados de mejor calidad, procesos de inocuidad, pensando en los productores de leche y carne, para que puedan exportar sus productos a los mercados, a El Salvador, sin temor a que la carga sea detenida por temor a que esté contaminado. Obviamente esto toca tema de carreteras y caminos, de cómo va a tener su impacto sobre su productividad.
En Chinandega va a haber un centro de atención a los productores, donde va estar un equipo de gente trabajando, y básicamente van a atender la demanda de productores. Por ejemplo, llegan productores de marañón que están trabajando de manera rudimentaria y poco eficiente, entonces ahí se les va asesorar sobre qué intervención productiva es la más eficiente, entonces puede salir que para ellos sea la comercialización, porque el maratón se está exportando a Alemania, la idea es cómo llegar a los mercados más exclusiva, ayudarles a que tengan acceso a mercados justos, a mercados ecológicos, orgánicos, mercados donde se dé valor agregado a la organización misma, por ejemplo si es una organización de mujeres, que esa característica de esa cooperativa sea transmitida al precio de lo que vende, porque hay gente que está dispuesta en los mercados desarrollados a dar sobreprecios a cooperativas de mujeres, o bien a prácticas orgánicas, etc.
Veo que se le está dando prioridad a lo regional, pero al final ¿qué se pretende?
Sí, es con una lógica regional, es decir queremos posicionar occidente en el mundo. Por ejemplo el Banco Mundial en su informe sobre la pobreza y sus círculos viciosos, resalta mucho el tema de los territorios, de que los territorios son unidades económicas en sí misma, olvidémoslo ya de los países, sino de las unidades territoriales económicas particulares.
Uno escucha hablar de zonas productivas, ya los nombres se vuelven legendarios, como el Silicon Valley o en la parte agrícola el valle de San Joaquín en California, o todas las regiones italianas donde se produce vino, entonces queremos hacer eso aquí en Nicaragua, donde la producción de occidente tenga un sello de calidad y diga este es el sello de calidad de Occidente y que sea un producto identificado en el mundo y que digan este producto viene de la región de Chinandega y León en Nicaragua, y posicionarlos como un lugar en los mercados regionales e internacionales, donde hay calidad, respeto al medio ambiente y sostenibilidad.
Pero para lograr eso en parte se necesitan inversiones privadas.
Esos elementos se van a combinar con una agencia de promoción de inversiones, justamente lo que se hace ProNicaragua, pero en este caso sería ProOccidente o cualquier nombre que le pongamos. En este momento estamos en conversaciones con un inversionista que quiere invertir en una plantación forestal, en un par de miles de hectáreas, y hemos logrado con estos trabajados iniciales enamorarlo para que venga a invertir a Occidente porque ahí las tierras son óptimas, en algunos lugares de laderas y otras, para poder llevar este tipo de inversiones.
Ya ese proceso de atracción de inversiones ya está dando sus frutos y nosotros esperamos traer más inversionistas.
Y sobre los temas de medio ambiente y de propiedad ¿qué se estará haciendo?
El programa de la Cuenta Reto del Milenio tiene un elemento de apoyo al medio ambiente, donde vamos a tener un programa de reforestación en la zona seca en el norte de León y Chinandega, donde hay problemas serios de déficit de agua en el sentido que llueve y luego se escurre, y los veranos son particularmente duros.
Se han reservado fondos también para crear todo un sistema de micropresas que pueden retener el agua y alimentar los acuíferos y evitar el problema actual de escasez de agua, tanto para el consumo humano como para la producción.
Siempre con la idea, digamos, de la sostenibilidad, de que estos productores puedan aumentar su producción, puedan aumentar su productividad y acceder a mercados.
Hay temas también como la demarcación de tierras, que es la tercera parte del programa. La primera es infraestructura, la segunda producción y la tercera es la reducción de conflictos de propiedad. En ese sentido, calculamos que podemos llegar al término del programa sólo en el departamento de León, porque ya en Chinandega el Gobierno está trabajando con proyecto financiado por el Banco Mundial, de poder regularizar más de 40 mil propiedades en todo el departamento de León.
Esto significa que las propiedades tengan su título, que lo tengan debidamente registrado y debidamente catastrado, y que exista toda la información disponible en un servidor, en una plataforma tecnológica para que cualquier persona que quiera hacer una transacción de tierras pueda ver que esa propiedad está limpia.
¿Por qué es tan importante en tema de la propiedad?
Porque en análisis que hemos realizado el impacto que tiene la no regularización de las propiedades en el productor, es grave. Porque viene por dos vías: uno porque no tenés acceso a crédito, porque no tenés ningún papel o documento que pueda servir de garantía, ahí se convierte en un problema porque el banco al no poder contar con una hipoteca, te empieza a pedir cualquier cantidad de garantías. Y la segunda es una cuestión natural del productor, que al sentirse más seguro, más dueño de su propiedad, sentirse seguro que no va a ser invadido y que no va a aparecer otro dueño, entonces se siente más conforme y más tranquila de poder hacer inversiones en su propiedad.
Vamos a tener un sistema en el cual el registro y el catastro, que en ese momento probablemente van a seguir bajo dos instituciones diferentes, el Ineter y la Corte Suprema de Justicia, pero vamos a hacer que al menos técnicamente puedan comunicarse entre sí a través de una plataforma tecnológica como ocurre en todas partes del mundo moderna, donde se hace una transacción de tierras y el registro, que es la parte notarial de la propiedad, está plasmado electrónicamente con una contraparte cartográfica, que es el catastro. Uno va a poder seguir la historia catastral y registral de esta propiedad de manera integral y, que por lo tanto uno no va a perder una gran cantidad de tiempo investigando qué pasó con esta propiedad.
¿En infraestructura vial cuál es el enfoque?
Son 93 millones de dólares hay algunas carreteras que están bastante avanzadas. Hay algunos diseños como la Carretera Vieja a León, en otros tramos como el circuito de carreteras secundarias está todavía por diseñarse y la evaluación económica de cada uno de estos tramos. Tenemos un programa de cinco años y este tiempo debería ser suficiente para poder hacer todas estas carreteras.
¿Pero cómo se va a medir la calidad de estas vías, tomando en cuenta las críticas que ha habido a ciertos proyectos ejecutados por el actual Gobierno?
El tema del diseño es fundamental, porque si uno hace una carretera que está mal diseñada, esa carretera no va a durar. Ha venido tres veces una delegación del cuerpo de ingenieros del Ejército de Estados Unidos y recorrieron toda la región de Occidente e hicieron una primera evaluación a grandes rasgos de cada uno de los caminos.
Hicieron algunas recomendaciones, pero la más fuerte es de que ellos quieren que esto tenga el sello de calidad de un programa nuevo de asistencia de los Estados Unidos y que, por lo tanto, recomiendan que no se escatimen esfuerzos en el diseño de las carreteras, ni en la construcción, ni en la supervisión, porque en muchos casos tenemos ese tipo de problema.
¿Y cómo recibe esta recomendación?
Creemos que esta es una recomendación bien válida. Vamos a hacer un proceso inicial de licitar los diseños, para que sean carreteras seguras, otro tema que les preocupa. Creo que eso va a tomar lo que tenga que tomar, posteriormente se hará licitación de las carreteras.
Como son tramos de aproximadamente 40 a 30 kilómetros cada uno va a tomar su tiempo, pero no creemos que sea excesivo, creemos que se pueden contratar buenas firmas para comenzar el diseño y posterior construcción cuando antes.