- Difícil debut de los campeones
[/doap_box]
GOL DE KAKÁ DERROTA A CROACIA
Brasil anduvo, anduvo, anduvo, y sólo vio la luz del día con el gol de zurda que logró Kaká, a los 43 minutos. Con esa gestión ofensiva de rápido desarrollo y fructífero desenlace, Brasil se alzó con la victoria 1-0, moviéndose en la mediocridad y serpenteando entre las múltiples dificultades que le fabricó el vencido Croacia, como se había advertido.
A ratos, Brasil se vio como un ciego, andando a tientas, con Ronaldo autoinutilizado por su falta de movilidad, Ronaldinho acosado en todo instante sin poder disponer de espacios para maniobrar y Adriano desconectado.
El gol de Kaká fue lo único resplandeciente que mostró Brasil. Cafú se fue por la derecha y envió el pase a Kaká. El delantero del Milán con un efectivo y llamativo quiebre, se quitó un defensa y consiguió el perfil zurdo, soltando el taponazo. La pelota entró en el ángulo superior derecho de Pletikosa, abriendo el marcador.
Kaká fue casi siempre un factor como recuperador de pelotas y mostrando facilidad para conseguir proyecciones, en tanto, por las rayas, Cafú y Roberto Carlos contribuyeron con un gran esfuerzo y Emerson se mantuvo en pie de lucha.
Pero Brasil no funcionó como la maquinaria bien engrasada que todos esperaban. Se encontraron los pentacampeones con un equipo ordenado, muy fuerte cerrando, con gran vitalidad y capaz de presionar, sin llegar a niveles de brillantez.
Eso obligó a Dida a intervenir con la necesaria precisión frente a varias exigencias, como lo hizo con el disparo erizapelos de Prso, junto a la base del poste izquierdo en el minuto 50, advirtiendo sobre la intensidad que podría adquirir el segundo tiempo.
Durante 10 luminosos minutos de Croacia en la parte media del segundo tiempo, vimos sufrir y padecer tanto a Brasil, tratando de aferrarse a la ventaja de 1 por 0, que el empate parecía estar escrito, pero semejante despliegue de esfuerzo por parte de los croatas no fue suficiente, y la tropa de Carlos Alberto Parreira sobrevivió.
Una oportunidad clara para ampliar el marcador la tuvo Ronaldinho a los 62 minutos, llegando a tiempo para cabecear un pase a media altura y bien medido de Cafú. Apareció el arquero Stipe Pletikosa, y congeló el intento.
En su único acto de presencia con significado, Ronaldo remató con derecha una entrega de Kaká, y más adelante, fue reemplazado por Robinho, cuyo ingreso recargó las baterías de Brasil.
Una vez superado el aturdimiento provocado por la ofensiva croata, Brasil con Robinho, volvió a ser intermitentemente ágil, aunque no controlado, y cuando ensaya desbordes por las rayas, quedaba expuesto a los contragolpes croatas, siempre peligrosos.
Con su promocionado “juego bonito” guardado en el clóset, Brasil logró salir a flote en medio de cuestionamientos, carcomiendo su amplio favoritismo. Ya veremos su próxima señal.