- Mundial de Futbol parece un carnaval
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sombreros
Berlín/EFE
Cualquier turista ajeno al futbol que visite Alemania estos días creerá estar en los carnavales de Río o de Venecia a la vista del colorido vestuario que llevan las hinchadas de las selecciones mundialistas.
Las pelucas de crestas de gallo y los sombreros de copa se imponen, mientras se mantiene la tradición de banderas atadas a la cintura, las bufandas, las camisetas con los nombres de los ídolos, las muñequeras con los colores de la selección, los tambores y las trompetas.
No hay selección de las 32 presentes en Alemania que no tenga su sombrero de copa, con sus respectivos tonos y peculiaridades, como el clásico del “Tío Sam” estadounidense.
Coloridas túnicas, pompones, largos collares, pañuelos, sortijas llamativas, gorros de todas las formas, simples viseras, diademas con antenas, componen un escaparate de originalidades más propias de las calles de Río y de Venecia en Carnaval o de la Royal Ascott, la carrera de caballos más famosa del mundo.
Torsos desnudos pintarrajeados con la bandera del país, que también figura en los rostros y en las cabezas, en una orgía de colores que en algunos casos se ciñe a una sola tonalidad, como son los “naranjas” holandeses, las amarillas ecuatorianas, las blancas alemanas o las rojas españolas, y en otros coquetean con el arco iris.
Los sombreros de ala gigante mexicanos compiten con la más amplia variedad de gorros que se haya visto en un Mundial.
“Panameños”, gorros de arlequines, gorros estrellados estilo “Estatua de la Libertad”, gorros césped, cónicos de campesino asiático, de balones, napoleónicos, de pachás, de hechicero indio, vikingos, en forma de taza o de calavera, con diademas aztecas, cascos militares, cintas con abanicos nipones o “kamikazes”, en definitiva, una tienda de abarrotes en la que hay de todo.