- Tiburones esperan mucho de él
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GRANADA LO PLANEA USAR EN TRES JUEGOS
Así como le tocó a su papá, Diego, hace 20 años, ahora es el turno de Julio Raudez para cargar en hombros a los Tiburones del Granada, quienes contra pronósticos se miden en la Serie Final a los Indígenas del Matagalpa.
Raudez es el hombre clave de la serie y el único del staff de los Tiburones que puede saltar como favorito para ganar un partido frente a cualquier lanzador de los matagalpinos.
Es por eso que el manager Ernesto López lo tiene programado para abrir los juegos 1, 4 y 7. Julio no puede fallar en ninguno, sino los Tiburones estarán en problemas.
El papá de Julio, Diego Raudez (q.e.p.d.) fue el “caballito de batalla” de Heberto Portobanco en la década de los 80 y a menudo se le recuerda por aquel relevo de 14 innings en el sexto juego de la Serie Final de 1985 ante los Dantos.
Quizá Ernesto no necesitará llegar a esos extremos con el “junior”, pero sin dudas, le tiene cifradas muchas esperanzas.
Raudez es ahora mismo uno de los mejores lanzadores del país y en el campeonato regular lo demostró al capturar el liderato en efectividad con 1.88, mientras reunía balance de 7 victorias por 3 derrotas.
Lo que está por verse es si Raudez tiene el gas para saltar a la trinchera tres veces en un período de 10 días, lanzando lo más fino posible ante una feroz artillería que no tiene huecos.
Todo hace indicar que sí.
Aunque fue uno de los lanzadores con más innings recorridos en el torneo, Julio tuvo un trabajo relajado porque en cierto momento los Tiburones utilizaron rotaciones de cuatro hasta cinco abridores. De modo que el curvista granadino llega descansado a la serie.
La figura de Raudez adquiere fuerza para Granada porque es el único de su staff con experiencia en series cumbres.
Las estadísticas reflejan que el staff de los Tiburones fue más eficiente que el matagalpino. Los sultanecos lanzaron para 3.38 por 4.12 de los norteños, que de su lado se debe tomar en cuenta que juegan en un estadio favorable a los bateadores.
Sin embargo, pesa mucho la experiencia en series finales, que favorece claramente a los matagalpinos, sobre todo en el bull-pen, con la mortífera combinación Jairo Pineda y Oswaldo Mairena.