- Vientos derribaron cuatro árboles en parque central
CORRESPONSAL / CHINANDEGA
Un microempresario del mercadito de Santa Ana fue víctima de los daños que causó un fuerte aguacero caído ayer en la ciudad de Chinandega, el cual estuvo acompañado de ventiscas y tormenta eléctrica.
Heradio Padilla Campos, un pequeño ferretero de aquella plaza de compras, se disponía a protegerse del aguacero, cuando fue alcanzado por un trozo de madera que cayó producto del fuerte viento y el cual fracturó su pierna izquierda, según dijeron algunos testigos.
El local de la agencia del diario LA PRENSA escapó por centímetros de ser aplastada por un grueso árbol de mango, de los cuatro que cayeron en el parque central.
La agente Josefa Reyes no se encontraba en el lugar y, al conocer de los daños, suspiró aliviada porque dijo que había salido del establecimiento para hacer un depósito en un banco local, de lo contrario, habría resultado con severos daños físicos.
Láminas de zinc volaban
En las principales calles de la ciudad se observaban árboles sobre vehículos, postes de energía eléctrica debilitados, alambres en el suelo y muchas láminas de zinc en las aceras.
Algunas vendedoras ambulantes de frutas, comentaron que vieron pasar por el aire, zinc, cacerolas, plásticos y otros artículos.
Carlos Castro, del Cuerpo de Bomberos Voluntarios, indicó que recibió múltiples llamadas a la hora del fenómeno, pero aún no cuantifican los daños materiales en casas, mercados, tendido eléctrico y telefónico.
Lamenta daños
Don José Brenes, al pasar por las aceras del parque, lamentó que los vientos huracanados hayan derribado los cuatro árboles porque éstos daban buena sombra.
Pese a los esfuerzos de la municipalidad por dar mantenimiento al parque central de la ciudad de Chinandega, la naturaleza se encargó de cambiar el panorama.
A parte de Padilla, los organismos de socorro (Cruz Roja Nicaragüense y el Cuerpo de Bomberos) no reportaron más víctimas.