- Alcaldía podría construir calle en terreno que una familia asegura le pertenece
CORRESPONSAL/ GRANADA
Una propiedad de unas tres mil varas cuadradas, ubicada entre el barrio Bartolomé y Julián Quintana, al noreste de Granada, es disputada entre los pobladores de este último barrio y una familia de apellido Osorno que asegura ser la propietaria del terreno sobre el cual la Alcaldía deberá decidir esta mañana.
La discusión sobre la propiedad es un viejo problema que se renovó la semana pasada, luego que pobladores del Julián Quintana se presentaran a la Alcaldía para solicitar que ésta autorice la construcción de una calle que, según la familia señalada, partiría en dos su propiedad.
La alcaldesa en funciones, Rosalía Castrillo, citó al Concejo a una sesión extraordinaria el jueves pasado, con el objetivo de discutir la verdadera propiedad del terreno y hasta hoy resolverá oficialmente al respecto.
¿UNA O DOS?
Francisco Osorno, representante de la familia, asegura que él junto a sus siete hermanos heredaron esta propiedad de parte de su padre Diego Manuel Osorno Castellón, ya fallecido.
Según Osorno, esta propiedad es sólo un 30 por ciento del total que poseía su padre antes de la revolución sandinista, cuando éste lotificó y vendió la mayor parte.
“Él dejó ese remanente de tierra para nosotros, y cuando llegó la revolución el terreno estaba cercado, pero varia gente invadió las tierras aledañas y se llevó el cerco. Como en los ochenta no teníamos dinero nunca construimos nada para establecer nuestra propiedad, pero en el 2001 quisimos levantar una tapia y desde esa fecha los pobladores del Julián Quintana se han opuesto porque la usan como pasadero al barrio Bartolomé”, explica Osorno.
El responsable de Catastro de la Alcaldía, Orlando Ramírez, asegura, en cambio, que según los planos catastrales del Instituto Nicaragüense de Estudios Territoriales (Ineter), la propiedad de los Osorno está divida en dos porque se establece una calle en ella.
La Alcaldía se basa en que según un concejal del gobierno de Luis Jerónimo Chamorro Mora (2000-2005), la junta liquidadora del Banco de la Vivienda de Nicaragua (Bavinic) estableció la calle reclamada como parte del proyecto de Villa Sandino, que colinda con el Julián Quintana.
Pero Osorno rechaza que el Bavinic haya comprado o indemnizado la propiedad familiar, y reclama que “si así fue, que se prensenten entonces las pruebas de eso”.
Según Osorno, el problema con los pobladores del Julián Quintana es “que por ahorrarse el camino han usado nuestra propiedad como una calle de tránsito regular y ahora la quieren hacer calle adoquinada, irrespetando nuestra propiedad privada”.