“Los análisis deben entusiasmar la mente, pero en muy escasas ocasiones ofrecen una ruta al corazón. Y es allí hacia donde usted debe enfilar a fin de motivar a sus empleados para que adopten acciones y lo hagan con energía y entusiasmo”, dice el asesor de empresas Stephen Denning en The Leader's Guide to Storytelling: Mastering the Art and Discipline of Business Narrative (Guía narrativa para el líder: cómo dominar el arte y la disciplina de la narrativa comercial, John Wiley & Sons, 2005).
Denning cree que todos los líderes pueden usar narraciones con eficacia. Pero, en primer lugar, dice, deben entender qué tipo de narración deben contar. Diferentes objetivos requieren diferentes patrones narrativos. ¿Es su principal objetivo hacer que otros actúen? ¿Crear confianza? ¿Acallar rumores?
Denning destaca un tipo de narración que cada líder debe usar: la narración trampolín, que comunica una nueva idea e inspira a otros a trabajar para implementarla.
He aquí ocho pasos que lo ayudarán a desarrollar la magia de la narración en su empresa.
1. MUESTRE UN PROPÓSITO CLARO
Para que usted tenga una idea más clara de lo que intenta comunicar, Denning plantea estas cuestiones: “¿Qué es lo que intenta cambiar en el mundo? ¿Cual es la idea específica que pretende que sus empleados entiendan e implementen? ¿Qué es lo que no están haciendo ahora que usted desea que hagan en el futuro?”
2. IDENTIFIQUE UN EJEMPLO DE CAMBIO EXITOSO
Este ejemplo puede provenir de su organización o de otra (preferiblemente, similar a la suya).
3. DIGA LA VERDAD
Su relato no sólo debe ser preciso en los datos, sino también verdadero. Analice la siguiente frase: “Setecientos felices pasajeros llegaron a Nueva York luego que el Titanic se hundió en el Atlántico”. Tal vez eso sea preciso en los datos, pero no refleja la verdad de lo realmente ocurrido. Adopte medidas para evitar este riesgo de la narración corporativa. No ofrezca una imagen halagüeña cuando se ciernen negros nubarrones sobre la organización.
4. DIGA QUIÉN, QUÉ, CUÁNDO
Si ofrece algunos detalles específicos, eso contribuirá a darle sentido a su relato. Ofrezca la fecha, el lugar y el nombre del protagonista al comienzo de la narración.
5. ELIMINE DETALLES INNECESARIOS
Aunque algunos datos específicos son esenciales, es importante no excederse. En un ambiente corporativo, los tradicionales elementos de la narrativa, como la trama, el carácter y los detalles, deben ser omitidos a menos ayuden a su relato.
6. DESTAQUE EL COSTO DEL FRACASO
Sea explícito acerca de lo que podría ocurrir, y cuando ocurrirá, si su organización no avanza. Para que la audiencia trate de trabajar en pos de un mejor futuro, debe entender que no puede continuar con la misma tesitura. Es necesario un cambio.
7. CONCLUYA CON UNA NOTA POSITIVA
Un relato de trampolín debe ser positivo y contar con un final feliz.
Su objetivo es inspirar a los empleados para que actúen. A fin de hacer eso, usted debe crear un sentimiento de entusiasmo, inclusive de euforia, acerca de las posibilidades que aguardan.
Cuando la audiencia escucha una historia con un final triste, escribe Denning, “el sistema límbico, la parte más antigua del cerebro, se activa y envía el mensaje de que hay problemas, que algo malo está ocurriendo, y que es necesario hacer algo, ya sea pelear o huir”.
El resultado de esa conmoción es que su audiencia no se mostrará receptiva ante las posibilidades de un futuro positivo. Si hay algunos aspectos negativos de su narración que forman parte del relato, inclúyalos al comienzo. Concluir la narración con una nota positiva ayudará a sus objetivos de cambio.
8. INVITE A SU AUDIENCIA A SOÑAR
Una vez usted ha ofrecido un ejemplo, vincule su relato a la idea de cambio. Use frases tales como “Qué ocurriría si … o Sería bueno pensar que … Es muy importante no explicar en detalle cada detalle del futuro que usted imagina”. Lo que usted debe hacer, en cambio, es que su audiencia piense por su cuenta cómo anhela ese futuro.