- Triunfo merecido sobreviviendo a complicaciones de última hora
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Argentina vence a costa de marfil
Como hace cuatro años frente a Nigeria, el equipo de Argentina, dueño de un futbol cargado de imaginación y con movimientos precisos sin el balón, inició la Copa Mundial con una victoria. Ahora fue por 2-1 sobre otro rival africano, Costa de Marfil, que utilizó a Didier Drogba, el fiero atacante del Chelsea, como una amenaza permanente, aunque necesitado de mejor acompañamiento para no sentirse a ratos tan solitario como en Macondo.
Y fue Dorgba con ese prodigioso remate de zurda sobre entrega de Dindane, quien robó la tranquilidad de los argentinos en los últimos minutos, haciéndoles sentirse girando en el embudo de la incomodidad, lamentando haber sido víctimas de una equivocación del árbitro belga Frank De Bleckere en el minuto 14, cuando no concedió un gol a Roberto Ayala.
Ciertamente, la pelota impulsada por el cabezazo del defensor argentino, fue atajada pero no retenida, siendo malabareada por el arquero africano Tizie, ligeramente al otro lado de la raya, dentro de la cabaña, sin que el árbitro se percatara como lo mostró la repetición.
Discusión infructuosa aparte, Argentina, controlando los hilos del partido con un medio campo jefeado por Juan Román Riquelme, el decisivo aporte de la agresividad proporcionada por Hernan Crespo y Javier Saviola, las incorporaciones de sus laterales ofensivos y la dinámica de Esteban Cambiasso, obvió esa adversidad para construir una ventaja por 2-0 mientras realizaba un excelente primer tiempo.
El primer gol, a los 24 minutos, nació en el botín derecho de Román Riquelme.
Con balón quieto envió un centro que descendió en el área chica custodiada por el arquero de 34 años y 1.81 metros, Jean Jacques Tizie. Un defectuoso rechazo dejó el balón al garete, pidiendo auxilio a gritos, sólo para facilitar la aparición de Hernán Crespo y el empuje con la pierna derecha, filtrando el balón hasta el fondo de la cabaña provocando el aullido de la multitud en Hamburgo. De esa forma, sacándole provecho a la oportunidad con precisión, Argentina se colocó adelante 1-0.
El segundo, a los 38, también con la creatividad de Riquelme manejando balones inmovilizados. El centrocampista del Villarreal, metió una pelota entre dos defensas para el ingreso rápido de Javier Saviola, quien con un toque certero de derecha, derritió el intento de Tizie, aumentando la diferencia 2-0.
Costa de Marfil, un equipo que sobrevivió a dos derrotas frente a Camerún para clasificar en un grupo exigente, se mostró ágil, con buena penetración, y exhibiendo la incidencia que tiene Didier Drogba, dueño de una vitalidad exuberante.
Argentina, con ese buen uso de la pelota que garantiza entregas rápidas y triangulaciones desequilibrantes, ejerció un buen control en el medio campo que es el corazón del juego y multiplicador de posibilidades, y adelante, presionó, tuvo presencia y supo definir.
Un triunfo merecido, lo necesariamente claro resolviendo ciertas complicaciones, con una defensa flexible y consistente, sólo vulnerable cuando Costa de Marfil creció vertiginosamente dentro del área como un oleaje incontrolable, y Didier Drogba, con un impecable e implacable remate de zurda, recibiendo de Aruna Dindane, agujereó a Roberto Abondanzieri, estrechando la diferencia 2-1 faltando 9 minutos.
Inevitablemente, la presión altera los nervios, pero Argentina supo resistir durante una agitada recta final y hasta logró fabricar un par de opciones malogradas por la precipitación de sus hombres hacia el fuera de lugar, reteniendo los 3 puntos.