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Su Balón de Oro, obtenido 35 años más tarde que el del incomparable Eusebio (La Pantera de Mozambique), convierte a Luis Felipe Madeira Caeiro Figo en ‘Virrey’ del futbol portugués.
Rapidez, potencia, sentido de la gambeta, visión del juego, violencia en los disparos… Figo es un luchador innato capaz de desconcertar a cualquier defensa.
Soñaba con la gloria en el Mundial 2002 pero, lesionado en el tobillo derecho, no se lució y Portugal quedó fuera en la primera ronda.
Luis Figo tenía grandes esperanzas para la Euro-2004, organizada en Portugal. El gran objetivo era superar las semifinales de la edición 2000. El madrileño condujo al equipo hasta la final pero los lusitanos cayeron de forma inesperada ante la implacable Grecia.
La última aventura
Decepcionado, deja el equipo nacional. Un año más tarde, el seleccionador Luiz Felipe Scolari lo convence de regresar. Portugal califica con facilidad para el Mundial alemán, en el que Figo se despedirá definitivamente de sus compañeros.
Será el broche de oro para este director de orquesta de la generación dorada del futbol portugués, que ganó el Mundial Sub-20 en 1991.
A nivel de clubes, Luis Figo no permaneció por mucho tiempo en su país. Cuando cumplió 22 años Johan Cruyff lo sacó del Sporting de Lisboa para llevárselo al FC Barcelona. Su talento lo impone como el nuevo patrón de la formación azulgrana y se convierte en el ídolo.
Su traspaso del Barsa al Real, el verano (boreal) 2000, provoca notorio alboroto, porque Figo se convierte en un tránsfuga a partir de la exacerbada rivalidad de merengues y catalanes y porque en monto de la negociación alcanza los 57 millones de dólares. Esa cifra lo convierte entonces en el futbolistas más caro de la historia.
Cosecha de títulos
Al llegar a Cataluña, sólo cuenta con una Copa de Portugal en su palmarés. Junto al Barsa, se hace con la Recopa, una Supercopa de Europa, dos campeonatos y dos Copas del Rey.
En el Real, donde su camaradería con Raúl hace maravillas, gana la Liga de Campeones (pese a una temporada 2001-2002 perturbada por una lesión) y otros dos títulos de campeón. Pero la llegada de Ronaldo, Zinedine Zidane y David Beckham le sacan brillo. Los años comienzan a cobrar la cuenta, las piernas pesan, y en 2005 el ’Virrey’ portugués ficha para el Inter de Milán.
Discreto en la vida, Figo es un hombre reservado, aficionado de la pintura, que colecciona relojes pulsera. Está casado con una modelo sueca, Hellen Svelin, con quien tuvo dos hijos.