CORRESPONSAL/LOS ÁNGELES
Aproximadamente unas 150 personas convergen en el consulado de Nicaragua en Los Ángeles cada semana, en su mayoría son ciudadanos nicaragüenses que buscan los servicios de revalidación de pasaportes, emisión de poderes, y autenticación de documentos, entre otros.
Pero Wilmer Guevara, un esteliano con 6 años de vivir en California, quisiera ver mejoría en la atención a las líneas telefónicas, por medio de las cuales es casi imposible obtener información básica que no obligue a la persona a tener que viajar hasta el centro de Los Ángeles, lo que implica un viaje de varias horas para quienes residen fuera del área metropolitana.
El mismo señalamiento hace María Elena Aguirre, originaria de Managua, quien gestiona la revalidación de su pasaporte para viajar a Nicaragua después de 12 años de ausencia para traerse a su hijo de 20 años, por miedo a que Daniel Ortega gane las elecciones. “Tal vez debieran contratar más personal que atienda en la ventanilla porque sólo tienen a una señora”, dice.
La nicaragüense Blanca Reyes, indica que: “Aquí hay que venir con bastante paciencia”.
AMPLIO HORARIO
Un equipo de cinco personas puede ser la razón de las críticas que se reciben. Éstos atienden al público en horas normales de oficina, pero según Marcelino Zeledón, segundo cónsul en esa dependencia, el personal se mantiene allí hasta las 6:00 de la tarde atendiendo los envíos que llegan por correo.
Según cálculos del cónsul general Carlos Carrión, en esta ciudad residen unos 100 mil nicaragüenses.