- Sudamericanos debutan mañana
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EL GUARANÍ, ARMA SECRETA DE PARAGUAYOS
Los jugadores paraguayos, que enfrentarán mañana a Inglaterra en la apertura del grupo B, hablan entre ellos normalmente en la lengua nativa, el guaraní, para darse indicaciones dentro de la cancha.
“¡Eyopy!” (¡apriétalo!) o “¡eiké¡” (¡avanza¡) o “¡ko'anga¡” (¡ahora¡), son algunos de los vocablos usados por los albirrojos en las prácticas diarias previas al choque del fin de semana en Francfort.
El director técnico uruguayo Aníbal “Maño” Ruiz ya los entiende e inclusive conoce el vocabulario básico de sus jugadores, quienes se sienten más cómodos hablando su lengua materna.
“No lo hablo pero los entiendo”, afirma el técnico charrúa.
“Aparte me enseñan los jugadores permanentemente. En ese sentido los entiendo muy bien”, agregó.
Según el “Maño”, en los partidos mundialistas es común escuchar a los jugadores de distintos países hablarse en inglés, francés o alemán, “pero es muy raro escuchar una lengua que sólo conocen los jugadores de Paraguay”.
Aún Roque Santa Cruz, quien es nacido en la capital, Asunción, donde la comunicación en español es más notoria, está acostumbrado a recibir las directivas muy “autóctonas” de sus colegas, para sorprender de repente con un ataque.
“¡Edipará¡” (¡corre¡), le grita el defensa central y capitán Carlos Gamarra cuando anuncia que le lanzará un centro en profundidad.
Preguntado por la AFP qué se dicen, Gamarra contesta frente a su compañero: “Pero Roque no sabe hablar guaraní”, en tono desafiante, a sabiendas de que el atacante del Bayern maneja menos el idioma aborigen.
Éste contesta el reto: “Este hombre no está bien de la cabeza”, dejando entrever que su compañero lo quiere poner en ridículo. “¡Claro que entiendo guaraní!”, refuta como si lo hubieran insultado.
Se trata de mensajes y códigos muy claros para ellos que a la hora de la competencia son claves para el objeto de conseguir resultados.
Bilingües
Paraguay es el único país de Sudamérica (mediterráneo) que usualmente se comunica en los dos idiomas, pero especialmente en guaraní.
Es la lengua de los guaraníes, hablada por el 90 por ciento de los que viven en Paraguay, un país de 6,000,000 de habitantes, tan grande como Alemania, aunque la mitad deshabitada por su clima y geografía, árido y desértico, en un territorio ubicado como sándwich entre Argentina y Brasil.
Aunque hoy es pequeño, en el siglo XIX fue el más próspero de América del Sur, donde precisamente los ingleses construyeron el primer ferrocarril de la región y, en sus tiempos libres eran observados con curiosidad por los locales cuando practicaban el entonces todavía extraño juego del balón con los pies.
Una gran guerra con sus vecinos (Argentina, Brasil y Uruguay) lo arrasó en 1864/70, reduciendo la economía y a la población a su mínima expresión.
Pero como el idioma guaraní de los aborígenes, el juego de la pelota de futbol permaneció, y en 1901 tuvo lugar el primer partido oficial en la plaza del Cabildo, frente a la bahía de Asunción.
En Paraguay, el idioma nativo es lengua oficial a la misma categoría que el español y se enseña en las escuelas y colegios. En el interior del país, la educación es bilingüe.
Si bien el guaraní es el más usado como lenguaje oral cotidiano, la gente prefiere escribir en español y los protocolos y acuerdos oficiales se registran en el idioma legado por los conquistadores.