- Este mercado mueve más de 80 millones de dólares al año en Nicaragua. Y la competencia para lograr parte de ese pastel se fortalece cada día, al punto que pequeñas farmacias se han unido para lograr mejores precios, mientras que los grandes distribuidores han impulsado la creación de pequeñas cadenas de farmacias. En los últimos 34 años el número de farmacias pasó de 70 a más de 2,000
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Ver Infografia > En los últimos años las farmacias en el país se han multiplicado en lo que parece ser un negocio en franco crecimiento. La causa para algunos es, en términos generales, el precio de los medicamentos, lo que ha hecho rentable el negocio y, por supuesto, la necesidad de aquirirlos. “Dos cosas no podemos dejar de consumir, la comida y los medicamentos”, asegura un representante de la industria.
Este sector se ha ido reconvirtiendo. Por un lado, unas 560 pequeñas farmacias del país se unieron para conformar la Asociación de Farmacias Unidas (Afun), que les permitirá comprar medicamentos en mayores volúmenes y con precios más bajos, explicó Alberto Lacayo, presidente de la agrupación.
Por otro lado, distribuidores de productos farmacéuticos del país también han dado un giro a sus actividades al crear cadenas de farmacias, bajando el precio de las medicinas.
“Esto crea un poder de compra más fuerte que viene a beneficiar al consumidor final, abaratando los precios”, afirma Eduardo Serrano, gerente general de Serrano Suplisa, una distribuidora de productos farmacéuticos.
Esto se da porque estas empresas tienen mayor capacidad de compras y, a través de la compra de grandes volúmenes, pueden comprar a menor precios, agrega Serrano, quien también es presidente de la Asociación de Distribuidores de Productos Farmacéuticos (Andiprofa).
Actualmente hay entre 30 y 40 distribuidoras de productos en todo el país, sin embargo, la mayoría son pequeñas. No obstante, se han creado cadenas de farmacias que buscan acaparar el mercado nacional.
Actualmente hay unas 2,000 farmacias en todo el país, de las cuales la gran mayoría se encuentran en el régimen de cuota fija.
Este régimen lo aplica el fisco a los negocios que ofrecen bienes y servicios, cuyas ventas no excedan de los 480,000 córdobas al año, y que en cualquier momento del año posean un inventario al costo de mercadería, propia, en consignación o al crédito, menor o igual a 200,000 córdobas.
Mercado de futuro
En el país las farmacias mueven más de 80 millones de dólares al año, según afirma Serrano, y que podría crecer a medida que la industria vaya creciendo. Actualmente se importan en medicamentos más de 160 millones de dólares, según cifras del Banco Central de Nicaragua (BCN), entre medicamentos de marca y genéricos.
Sobre esto último, Serranosostiene que “ha habido un mal manejo sobre los medicamentos genéricos”. Y es que la tendencia a nivel nacional es que este tipo de medicamentos baje de precios dado el volumen que se mueve.
Los genéricos resultan más baratos que los de marca, por lo que son mayormente adquiridos por la población de menores recursos económicos.
La proporción en el precio, según Alberto Lacayo, también propietario de la Farmacia Managua, ubicada en el Centro Comercial Managua, y con 75 años de existencia, es del 40 por ciento con respecto a los medicamentos de marca.
Actualmente una buena parte de este tipo de medicamentos proviene de la India, donde los costos de operación son bajos y que incluidos los de transporte resultan muy accesibles, explica Lacayo.
Sin embargo, fuentes vinculadas al sector aseguran que estos medicamentos no reúnen los requisitos de calidad, ya que el Ministerio de Salud (Minsa) no tiene suficiente capacidad para controlarlos. Una afirmación que según Alberto Lacayo es imprecisa, ya que los genéricos tiene la misma calidad que las de marca.
Por otro lado una fuente del sector, que pidió no ser identificada, afirma que hay medicamentos genéricos que no reúnen las condiciones establecidas e incluso adolecen de las cantidades necesarias.
De acuerdo con cifras de la Organización Mundial de la Salud (OMS), por lo menos el 10 por ciento de los medicamentos que se mueven en el mundo han sido manipulados.
Por otro lado, la fuente sostiene que la proporción de medicamentos genéricos ha aumentado aceleradamente. Hace algunos años era menos de 10 por ciento, ahora es el 40, agrega la fuente.
¿FALTA UNIDAD?
Otro problema de la industria farmacéutica es la falta de unidad, afirma Eigil Hoïgjelle, propietario de laboratorios Panzima, quien en una entrevista con LA PRENSA señaló que la industria está muy dividida y cada quien tiene sus prioridades.
Una división que también se expresa en las pequeñas farmacias del país y que a lo largo resultará perjudicial.
Según Alberto Lacayo, la aparición de grandes distribuidores, creando megafarmacias, pone en una situación difícil a las pequeñas empresas del sector.
Es por eso que tuvieron que reactivar Afun, creada desde hace más de un año para enfrentar este tipo de competencia.
Sin embargo, piden más, en esta ocasión a la Asamblea Nacional, que apruebe la Ley de Competencia, cuya propuesta se encuentra desde julio pasado.
Con esto se pretenden combatir los monopolios, una tendencia que, según Lacayo, se está perfilando actualmente con la creación de “súper farmacias”.
Y es que según fuentes del sector, la tasa de ganancias es alta. A finales de la década del noventa, el margen de ganancia era de 10 por ciento, ahora subieron al 40 por ciento.
EN CRECIMIENTO mundial
A nivel mundial la industria registra también importantes niveles de crecimiento, a una tasa superior al 7 por ciento.
Los ingresos para el sector en el 2004 fueron de 550 mil millones de dólares.
Sólo en Estados Unidos los ingresos fueron de 235.4 mil millones de dólares, representando el 46 por ciento del mercado mundial.
Se espera que a partir del 2008 empezarán a vencerse algunas de las patentes que más ingresos reportan a la industria. A causa de esto, se han incrementado los presupuestos para las áreas de investigación y desarrollo, sobre todo en las corporaciones más poderosas del sector. Las mismas se disputan prácticamente la totalidad del mercado de los nuevos fármacos, registrándose una tendencia creciente de concentración en la oferta.
Una competencia que bien puede extenderse a todos los países que cuentan con una reserva biológica apta para las investigaciones farmacéuticas.
Algunos sectores señalan que los costos de fabricación de los medicamentos han bajado, aún cuando la industria sostiene lo contrario. No obstante, diversas fuentes de la industria sostienen que el principal costo no está en la producción o la investigación de nuevos medicamentos, sino en los costos de mercadeo.