- Artesanías del Colectivo Loma Panda a feria mundial sobre arte nativo
Las muñecas de barro del Colectivo Loma Panda tienen brazos gruesos, rostros redondos de pómulos muy pronunciados y cuerpos robustos que asemejan las figuras de campesinas trabajadoras. Cada pieza es única, distinta a las demás. Tan única como Ángela Muñoz, miembro del Colectivo Loma Panda.
Loma Panda es una comarca del municipio de San Lucas, jurisdicción de Madriz, catalogado de extrema pobreza.
Ángela Muñoz presentará las muñecas de barro en Santa Fe, Nuevo México (EE.UU.), uno de los mercados de arte más importante del mundo. Representantes de más de 40 países estarán en el Mercado Internacional de Arte Nativo, en Santa Fe, que iniciará el 8 de julio.
Con apoyo de Cerámica por la Paz, hace 17 años, en esa comarca se creó el Colectivo Loma Panda, integrado por cinco mujeres que heredaron de sus padres y abuelos la habilidad de elaborar piezas de barro. Por generaciones sólo hicieron ollas, comales para tortillas, tinajas y picheles. Hasta que una vez conformado el colectivo recibieron capacitaciones para ampliar su oferta.
“Desde hace ocho años hacemos piezas nuevas, como muñecas y ángeles. Con las capacitaciones que a uno le dan uno ve que no sólo la olla se trabaja y que tiene que buscar piezas que valgan más”, dice Ángela Muñoz.
Mediante la diversificación de productos y darlos a conocer fuera de su comarca, quedaron atrás los días en que las mujeres del Colectivo Loma Panda padecían por no tener dinero para la comida. “Uno sufre mucho el diario de la comida, ya más acá mi diario de la comida no me falla”, dice sonriendo Ángela Muñoz.
El Colectivo Loma Panda elabora un promedio de 70 piezas de barro al mes. Trabajan con pedidos. Ángela Muñoz confía en que a su regreso de Santa Fe, Nuevo México, habrá mucho trabajo gracias a los pedidos que piensa conseguir para exportar.
ENTRE NERVIOSISMO Y ALEGRÍA
La mayor dificultad que enfrenta el Colectivo Loma Panda es el mal estado de los caminos. Los comerciantes no se arriesgan a ir hasta la comarca. “Es una trepada bien difícil”, describe Ángela Muñoz desde Managua, a donde vino para pedir visa estadounidense y así realizar su viaje.
El colectivo ha perdido piezas que se rompen en el intento de sacarlas de Loma Panda. Ángela asegura que si las condiciones fueran mejores, más empresarios llegarían hasta su comunidad a conocer el taller.
Según información del Instituto Nicaragüense de Fomento Municipal (Inifom), la cabecera municipal de San Lucas está ubicada a 227 kilómetros de Managua, hacia el norte. Llegar a San Lucas no es difícil, pero arribar a la comarca Loma Panda es una odisea, expresa Juanita Bermúdez, dueña de Galería Códice, una de las pocas que llega hasta el taller de Ángela Muñoz.
Esta mujer sencilla de 47 años ha dedicado su vida al trabajo y ahora cosecha el fruto de su esfuerzo, por lo que anima a otras mujeres a arriesgarse. “Así como yo me arriesgo, así hagamos todas porque si no hacemos así nunca pasaremos adelante, nunca nos va a conocer la gente”.
Ángela Muñoz no tiene hijos ni esposo. “Así fue el destino mío. Para poder trabajar uno piensa quedar así. Mire cuánto tiempo tengo yo de estar aquí (en Managua) y si yo tuviera mi marido no podría porque ya estuviera enojado (pensando) que yo estoy con otro aquí”, reflexiona Ángela. De sus cinco hermanas solamente una es casada y con hijos.
Su próximo viaje a Estados Unidos la enorgullece porque presentará las piezas creadas por ella y su familia, pero esta experiencia también le da un poco de nervios. “Me siento por una parte alegre y por otra parte da nervio. Mi familia por una parte se siente alegre y por otra parte están tristes”, eso porque extrañarán a Ángela, pero el sacrificio valdrá la pena. Seguro que sí.