- Insultos e intromisión del Presidente venezolano restaron votos al candidato nacionalista que apoyaba
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Lima/Agencias
El presidente venezolano Hugo Chávez se encargó de hundir a la candidatura del nacionalista radical Ollanta Humala, e impulsó un voto de rechazo que favoreció a Alan García, hoy presidente electo, según coincidieron analistas.
Antes de la primera vuelta del 9 de abril, el respaldo de Chávez a Humala era tomado en Perú con agrado, y el nacionalista se reconocía como parte de los nuevos líderes de América del Sur, entre los que nombraba al venezolano, al presidente de Bolivia, Evo Morales, al de Argentina, Néstor Kirchner, y al brasileño Luiz Inacio Lula da Silva.
Humala ganó la primera vuelta con 30 por ciento de los votos válidos, mientras que García apenas logró pasar a la segunda ronda con 24 por ciento.
Sin embargo, el apoyo de Chávez se volvió en su contra cuando éste arremetió en contra de García y del presidente Alejandro Toledo, por haber firmado un TLC con Washington. Amenazó con romper si ganaba García y los dos países retiraron sus embajadores.
En las últimas semanas el Presidente de Venezuela arengó a favor de Humala e insultó a García llamándolo “corrupto”, “truhán”, “ladrón de siete suelas”, “embustero”, entre otros epítetos.
Por su parte, el candidato socialdemócrata respondió tildándolo de “sátrapa petrolero”, “reyezuelo del Caribe” y personaje “con poca hombría” por golpear a su esposa.
Alto a ofensiva chavista
Aunque Humala trató de restar importancia a los ataques de Chávez, lo hizo muy tarde, según analistas.
“Creo que Chávez es el gran derrotado y a partir de ahora empieza el momento de la contención a la ofensiva venezolana sobre la subregión andina y el resto de América del Sur”, dijo a la AFP el internacionalista Alejandro Déustua.
Un criterio similar tuvo Farid Kahatt, catedrático de política internacional de la Universidad Católica, quien también dijo a la AFP que la teoría del dominó de Chávez (cae uno, caen todos) registró una derrota “porque una ficha (Perú) se resistió a caer”.
El resultado de la elección fue “una gran bofetada para Chávez”, dijo a la AFP el analista Hugo Neira, mientras que el politólogo Mirko Lauer señaló que el triunfo de García “le quita un eslabón clave a la cadena andina que quería forjar Chávez”.
Déustua hizo notar que Chávez debe comprender que el veredicto de las urnas el domingo constituye un llamado de atención para que cese de hostilizar a Perú y deje de promover los términos de su gobierno sobre el resto de la región.
El experto, sin embargo, observó que si bien la estrategia venezolana puede ser contenida “no necesariamente va a ser derrotada” porque —añadió— el gobernante venezolano va a seguir insistiendo en sus pretensiones “por otras vías”.
Kahatt puntualizó que no cree que el mandatario venezolano busque una hegemonía sudamericana, pero que sí busca aliados en el área andina entre los países que poseen las mayores reservas de petróleo y gas para exportación.
“En ese sentido tenía cifradas esperanzas en Ecuador y Perú, pero el ciclo de elecciones en donde esperaba resultados favorables se quiebra con el resultado en Perú”, anotó.
Tras su derrota en Perú, Kahatt dijo que Hugo Chávez “se va a fijar más en Ecuador” teniendo en cuenta que básicamente es un país exportador de hidrocarburos junto a Bolivia.
El catedrático universitario estimó que adoptar una posición hegemónica en Sudamérica está lejos de las posibilidades de la Venezuela de Chávez. “Su economía es la séptima parte de la brasileña y es difícil pensar que su gobernante pueda tener una estrategia de hegemonía que involucre al cono sur”.
“Chávez es consciente de sus limitaciones de poder, pero sí tiene una estrategia para el área andina, a excepción de Colombia, que no tiene mayores reservas y cuyo gobierno no es afín a él”, enfatizó.
El analista José Luis Sardón, añadió que el Perú amaneció el lunes con alivio por las posturas destructivas que Humala representaba. “Ese alivio es compartido dentro y fuera del Perú”, añadió.