- Apoyaban labores para reducir impacto del derrame de búnker
CORRESPONSAL / MATAGALPA
Dos efectivos militares resultaron con síntomas de intoxicación y otro sufrió lesiones leves al realizar labores de limpieza en el río Grande de Matagalpa y algunos manjoles de la red de aguas servidas que fueron contaminados con el derrame de aproximadamente mil 500 galones de búnker del Hospital Regional César Amador Molina.
Los soldados que sufrieron síntomas de intoxicación fueron Miguel Ángel Herrera Pérez y Gerardo Centeno Espinoza, mientras que el militar Fermín Córdoba Zelaya resultó con golpes leves cuando junto a otros 27 miembros del Sexto Comando Militar Regional del Ejército de Nicaragua se sumaron a las labores de limpieza para reducir los impactos negativos del derrame de búnker en el río Grande.
Por desperfectos en las cañerías que van desde el tanque de almacenamiento hasta las calderas del Hospital Regional, el búnker se derramó por las tuberías de las aguas servidas y una parte fue a parar a las pilas sépticas situadas al suroeste de la ciudad de Matagalpa, mientras que la mayor parte afectó las aguas del río Grande.
Diversas entidades que integran la Comisión Ambiental fueron informadas sobre el caso y entre algunas medidas se dedicaron a la limpieza del río y sus riberas, así como una buena parte de los manjoles de la red de aguas servidas, especialmente en la parte norte del barrio Pancasán, confirmó el teniente coronel José Dolores Hernández, jefe del Segundo Batallón de Infantería del Sexto Comando Militar del Ejército.
Alrededor de 90 personas, entre soldados del Ejército, miembros del Cuerpo de Bomberos Voluntarios de Matagalpa, efectivos policiales y trabajadores de la Alcaldía, Ministerio de Salud (Minsa), Ministerio del Ambiente y Recursos Naturales (Marena), entre otros, participaron en la jornada del fin de semana, señaló Hernández.
Mientras tanto, el director interino del Sistema Local de Atención Integral en Salud (Silais) en Matagalpa, doctor Henry Dávila, dijo que en las labores de limpieza las brigadas lograron extraer alrededor de 270 quintales de maleza, tierra y basura mezclados con búnker, los que fueron llevados hacia un sitio protegido para “evitar una sobrecontaminación”.
Indicó que además de las labores de mitigación, en las que el Minsa ha invertido casi 120 mil córdobas, también estarán monitoreando los niveles de contaminación y de presencia de oxígeno en el río, en coordinación con el Centro de Investigación de Recursos Acuáticos.