En 1986, el banco de inversiones Goldman Sachs contaba con 38,000 millones de dólares, y era propiedad de más de 100 socios, en actividad y retirados.
Aunque la estructura había aislado a la compañía de las vicisitudes del mercado de valores y dado a la empresa una fuerte cultura de trabajo en equipo, tenía algunas fuertes desventajas. Especialmente, una inestable base de capital, y la incapacidad de crecer adquiriendo paquetes de acciones.
Debido a esos factores, el comité de administración de la firma, constituido por nueve personas, recomendó que Goldman Sachs se convirtiera en una corporación y vendiera sus acciones al público. Durante un fin de semana, en diciembre de 1986, todos los socios se reunieron para examinar la nueva visión.
En lugar de presentarlo como algo decidido, el liderazgo de Goldman fue leal a la cultura de trabajo en equipo durante los dos días de discusiones. Los socios debatieron la propuesta en detalle, pero no se alcanzó decisión alguna. Goldman Sachs continuó siendo una sociedad.
Diez años más tarde, los socios volvieron a analizar una propuesta para convertir a Goldman Sachs en una corporación pública.
Esta vez, un comité especial preparó una propuesta detallada para lanzar las acciones al mercado, y los líderes de la firma realizaron activas gestiones para que los socios aceptaran la propuesta. Una vez más, se hizo una reunión de fin de semana para examinar el futuro de la firma. El comité ejecutivo descubrió que los socios no deseaban vender la firma. Por lo tanto, la propuesta fue archivada.
En 1998, el liderazgo de la empresa estableció un subcomité para fijar una estrategia en un cambiante medio ambiente.
Finalmente, el comité recomendó un programa quinquenal de crecimiento que incluyó lanzar las acciones al mercado. Posteriormente, los dos copresidentes de la firma participaron en conversaciones frente a frente con casi los 190 socios de la empresa para convencerlos de la necesidad de aceptar sus recomendaciones.
Posteriormente, en junio de 1998, los socios volvieron a reunirse durante un largo fin de semana. Esta vez, decidieron vender las acciones al público.
Luego de 12 años de conversaciones, el liderazgo de la firma logró finalmente éxito en su intento de negociar una visión multilateral para transportar a Goldman Sachs al siglo veintiuno.