- Algunos clubes necesitan replantear su trabajo
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DiriangéN LO DEMOSTRÓ
El Diriangén se ratificó como el mejor club del futbol nacional de los últimos dos años, a pesar que no lograron conseguir, como otras veces, el título del Torneo de Apertura y Clausura juntos, que los calificara automáticamente como campeones nacionales, según el sistema de competencia.
Los blanquinegros sufrieron dos derrotas en la final del Torneo de Clausura ante un Real Estelí que parecía tenía para arrebatarle el campeonato en la Gran Final, pero se quedó muy lejos de hacerlo pues Diriangén supo resolver a sus eternos rivales del norte, incluso en las situaciones más adversas.
El Real Estelí, una vez más demostró que tiene jugadores extranjeros que están por encima del resto, pero como conjunto aún no sabe cómo resolver al Diriangén cuando este club se planta en un sistema bien defensivo.
El dilema queda planteado para los norteños, que una vez más sucumbieron con el Diriangén defensivo de la Gran Final, y a pesar que los norteños tienen a jugadores con más individualidades, el juego de conjunto de los blanquinegros se impuso.
Quizá lo mejor de estas finales del Torneo de Clausura y Gran Final, distintas a los últimos clásicos, es que se vieron los goles, la mayor parte de Rudel Calero que marcó cuatro tantos, tres de ellos claves para que Estelí consiguiera el título de Clausura.
Sin embargo más allá de los partidos entre Diriangén y Estelí, clubes como Masatepe, Scorpion y América, aún no muestran un nivel competitivo como para hacer que peligre el liderazgo de los equipos pintados a rayas.
Ya ni se diga la poca competitividad que muestran otros clubes como Walter Ferreti, que en cada temporada lo único que se recuerda de ellos es su pésima organización y poca actitud para asumir con responsabilidad un equipo de Primera División.
Ferreti ha sido uno de los casos lamentables del futbol nacional que de ser uno de los equipos ubicados entre los seis primeros, ahora apenas llega a sacar algunos resultados satisfactorios, pero por momentos de inspiración.
Ha faltado voluntad de los directivos rojinegros para dar las condiciones al equipo, disciplina en los entrenamientos y además calidad en los juegos, lo que ha dejado un fantasma de lo que una vez fue el Ferreti.
Otros equipos que han desmejorado su nivel son Real Madriz y Jalapa, dos clubes que antes imponían respeto en su cancha pero eso ha cambiado y ahora a duras penas han concluido el Torneo de Clausura, dejando un sabor amargo como advertencia de lo que podría ocurrir si no se cuida a estos conjuntos.
Los problemas económicos en Jalapa y Somoto los están dejando sin posibilidades de competir ante equipos que se han mercadeado mejor.
De Bluefields y Atlético Estelí es otro tema aparte. Los norteños se van al descenso, dejando otro sabor insípido como normalmente ocurre con los equipos que suben a Primera División y no duran mucho tiempo porque se quedaron ilusionados en su ascenso y jamás se preocuparon en serio por mantenerse.
En Bluefields, los costeños están haciendo un esfuerzo extraordinario por mantener al equipo en Primera División con mucho talento joven, pero todavía hace falta definir el trabajo de la dirigencia para conseguir más recursos.
Por eso debe ser necesario pensar en un replanteamiento del trabajo de cada uno de estos clubes para tratar de salvarlos.