CORRESPONSAL / COSTA RICA
Un análisis realizado por un perito en balística confirma lo que el Organismo de Investigación Judicial (OIJ) había determinado antes: que los policías que estuvieron en el ataque de perros rottwailer pudieron socorrer al nicaragüense Natividad Canda Mairena, quien murió desangrado producto de las mordeduras de estos animales.
Un informe rendido por el perito judicial Gustavo Castillo y que fue remitido a Julián Martínez, el fiscal que lleva el caso, explica que los oficiales tuvieron una “posibilidad real y efectiva” de dispararles a los perros sin impactar al nicaragüense.
Este análisis es el último de tres estudios que se realizaron después a la reconstrucción del ataque de perros realizada el 23 de febrero, en un taller de autos en Cartago, sitio donde Natividad fue atacado por los canes el pasado 10 de noviembre.
Los dos primeros fueron de planimetría y audiovisuales, que han permitido describir con más claridad lo ocurrido el 10 de noviembre.
El perito Castillo hizo su informe basado en la reconstrucción, análisis de video y versiones de testigos, policías y bomberos.
En cuanto a la acción policial, el perito critica que los oficiales se contradicen porque aseguran que siempre estuvieron cerca de la humanidad del nicaragüense, pero tras analizar el video que graba el ataque, Castillo dice que hubo momentos de separación entre los perros y Canda Mairena, momento que la Policía pudo aprovechar para dispararles y obtener posiblemente “resultados positivos”.
Castillo agrega que incluso la luz de los reflectores y el chorro de agua utilizado por los bomberos en el sitio, y que caía sobre los perros, habrían facilitado la acción policial.