- Cruz califica el título como el más sufrido de los últimos años
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Diriangén no dejó en paz al estelí
El técnico del Diriangén, Mauricio Cruz, con un rostro visiblemente orgulloso por haber conducido a sus pupilos al campeonato nacional número 25 de la historia de los Caciques, no dudó en ningún momento en asegurar que este ha sido el título más sufrido bajo su mandato.
“Antes habíamos conseguido los campeonatos nacionales desde que se incorporó el Torneo de Apertura y Clausura, ganando los dos torneos y no nos habíamos visto en la difícil situación de perder uno y tener que ir a una Gran Final como ocurrió ahora”, explicó Cruz, en medio de una multitud de aficionados en el Estadio Cacique Diriangén.
“Fue todavía más sufrido porque perdimos los dos partidos de la final del Clausura, pero supimos cambiar la historia de la Gran Final, gracias a la disciplina táctica del equipo, que supo acoplarse a las indicaciones para sacar este campeonato”, agregó el estratega diriambino.
Cruz alineó en el juego del domingo de la Gran Final, un club joven y rápido, que sólo por momentos no cumplió a cabalidad la idea de marcar al norteño que tuviera el balón y quedarse otro a la espera.
“El propósito era ganar allá en Estelí tal como lo hicimos, y venir a Diriamba con un sistema con cuatro defensas para cerrar con jugadores de la última línea pero también cerrar la posición de los medio. Tuvimos más opción de marcar, lo que dio más problemas al Estelí que no supo resolver porque no le dábamos ni espacio ni mucho tiempo para pensar”, dijo Cruz.
Parte del objetivo de los diriambinos era terminar el juego sin permitir goles, algo que no pudieron cumplir, en parte, por la habilidad de Elmer Mejía de filtrar el balón a pesar de estar bien marcado y el mismo Rudel Calero que anotó bajo presión.
Para entonces ya era tarde, pues los diriambinos teniendo como aliado el tiempo, sumado a la presión de los norteños, el campeonato estaba prácticamente en sus manos.
“Tuvimos para ganar el partido con las oportunidades claras que se perdió Roberto Chanampe y William Mendieta. Eso nos hubiera quitado la agonía de estar defendiendo por tanto tiempo el juego”, concluyó el técnico que también celebró por la noche del domingo a ritmo de los Mokuanes de Estelí.
Los jugadores se confundieron entre la multitud de seguidores que dio la vuelta olímpica en el estadio, gritando y cantando a su club 25 veces campeón.