- Casi invencible
Cuando Julio Moya subía a la colina, los Leones lucían invencibles. Moya no tuvo una larga carrera, pero fue impacto hasta antes que sufriera de problemas circulatorios.
Su obra maestra fue tirar para 0.14 en 1984, mientras ganaba la triple corona, un año después de coleccionar 20 triunfos. Quizá lo más impresionante fue haber sido el caballo de batalla de León en series finales.