- “Frank Kelly también está obsoleto”, opina molesta la defenestrada
CORRESPONSAL / BLUEFIELDS
El presidente ejecutivo de la Empresa Nicaragüense de Electricidad (Enel), Frank Kelly, despidió a la delegada de esa institución en Bluefields, Región Autónoma del Atlántico Sur (RAAS), Odilí Ortega Ortiz, por haber declarado a LA PRENSA que esa institución tiene serios problemas energéticos en esta ciudad.
Ortega recibió su carta de despido el pasado martes, luego que el viernes 19 de mayo LA PRENSA publicara que Unión Fenosa no se hizo cargo de suministrar energía a Bluefields y Puerto Cabezas, porque los sistemas energéticos de las regiones autónomas están obsoletos.
“Kelly es arrogante, ineficiente y carece de relaciones humanas, su vida útil ya es obsoleta (también)”, acusó molesta Ortega.
Dijo no creer que el motivo por el cual la despidieron hayan sido las declaraciones publicadas en LA PRENSA, sino que “tienen que ver con solicitudes de aumento de salarios a favor de sus compañeros de trabajo que (ella) demandaba”.
El 18 de mayo, la energía sucumbió en esta ciudad a eso de las 11:00 p.m. y regresó a las 11:30 del día siguiente (19), eso motivó a la hoy ex funcionaria de ENEL a declarar que en Bluefields hay problemas energéticos de relevancia.
“El problema se debe a las descargas eléctricas que afectan nuestras cuchillas y fusibles. Este sistema es bien obsoleto, por ello cuando Unión Fenosa compró el sistema nacional no lo hicieron con la Costa (Bluefields y Bilwi) porque la inversión que harían era demasiado alta”, informó la ex funcionaria.
“Hay cosas obsoletas que estamos rehabilitando y cambiando gradualmente. Este sistema tiene entre 15 a 20 años atrás. Aquí no se han hecho trabajos de alta envergadura”, aseguró.
Ortega también declaró que la sucursal de Bluefields atiende a más de seis mil kilómetros cuadrados de tendido eléctrico y ocho mil clientes, con un personal de 32 personas.
“Aquí se sale a la medianoche cuando hay un problema. Aquí te exige la población, te exige el gerente, el jefe de operaciones. Es una sola exigencia para una persona que gana 1,500 córdobas. A parte de eso, hasta les sacan machetes y pistolas a la hora que van a realizar los cobros o cortes”, denunció en esa ocasión Odilí Ortega.
Estas declaraciones le valieron el despido. Kelly le aplicó el artículo 45 del Código del Trabajo, según la afectada.
“No lamento mi despido, dejaré todo de la forma más transparente, ya que estoy revestida de alta moral, ética y transparencia. Tengo mis raíces en Bluefields, por eso siempre defendí a los trabajadores a pesar de las fuertes presiones (de Managua)”, sostuvo.
En Enel de Bluefields una comisión de alto nivel recibe la empresa de manos de Ortega, y según sus palabras ya firmó el acta de entrega oficial.