(La Prensa/The Tougth Leadership Series)

“La globalización no es una política, es un fenómeno”

PriceWaterhouse & Coopers conduce la encuesta anual Global CEO con la intención de conocer los puntos de vista de los altos ejecutivos sobre las fuerzas que dan forma al escenario competitivo global. La encuesta de este año incluyó 1,410 CEO de 46 países. Su foco fue la globalización. Algunos de los datos analizados desafían la […]

  • PriceWaterhouse & Coopers conduce la encuesta anual Global CEO con la intención de conocer los puntos de vista de los altos ejecutivos sobre las fuerzas que dan forma al escenario competitivo global. La encuesta de este año incluyó 1,410 CEO de 46 países. Su foco fue la globalización. Algunos de los datos analizados desafían la sabiduría convencional

El director de la encuesta es Daniel Di Filippo, Líder Global de Mejora del Desempeño en PriceWaterhouse & Coopers. Conversa aquí con James Nelson acerca de los descubrimientos de la encuesta y sobre cómo la globalización no es una política sino un fenómeno

Su Encuesta Global CEO interrogó a más de 1,400 CEO de 46 países sobre su visión de la globalización. En general ¿cuáles fueron sus hallazgos?

El terrorismo global no puede detenerlo. Tampoco puede la corrupción, la inestabilidad política, las barreras comerciales o el proteccionismo. A través de las fronteras y sin importar la industria, las empresas grandes y pequeñas, tanto en el mundo desarrollado como en los países en desarrollo, persiguen vigorosamente estrategias de globalización para conseguir sus objetivos empresariales. Aun cuando las sobrerregulaciones son percibidas por la mayoría de los CEO que respondieron nuestra encuesta, como el mayor desafío para la globalización, no puede detener la urgencia de transformarse en empresas globales.

Si usted pregunta si la globalización es incumbencia exclusiva de las empresas de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) que logran sus objetivos explotando injustamente sus contrapartes de los mercados emergentes. O si es básicamente una medida de recorte de costos que elimina puestos laborales y drena recursos del mundo desarrollado. Los observadores casuales y los pensadores convencionales podrían, al menos en cierta medida, contestar afirmativamente. Pero los más de 1,400 CEO que encuestamos muestran un cuadro diferente.

¿Qué interpreta de las respuestas?

De sus respuestas queda claro que las compañías en economías con mercados emergentes son participantes plenos en vez de víctimas de la globalización. También quedó claro que el recorte de costos no es el conductor principal de la globalización.

Sorprendentemente los CEO que participaron en nuestra encuesta dijeron que se estaban globalizando básicamente para atraer nuevos clientes y para atender a los clientes existentes y no para recortar costos. En otras palabras, desde su perspectiva, la globalización es una fuerza positiva guiada por el deseo de lograr objetivos positivos.

En un contexto amplio que incluye: negocios, gobierno, activismo social, la globalización es un tema candente que se discute acaloradamente. Al monitorear esa discusión encontramos un número parejo de defensores y detractores. Sin embargo, específicamente entre la población de CEO, una significativa mayoría ve a la globalización como un desarrollo positivo. Por supuesto reconocen que hay factores limitantes que podrían impedir el progreso de la misma. Pero en proporciones, casi dos tercios de los encuestados, independientemente de la región o de los ingresos, son positivos acerca del impacto que la globalización tendrá en sus negocios en los próximos tres años.

¿Hubo un foco especial de atención?

En la encuesta de este año decidimos concentrarnos en cuatro economías emergentes como motores de la globalización: Brasil, Rusia, India y China, conocidos como el grupo BRIC. China es ya un jugador mayor en el comercio mundial e India se está volviendo cada vez más significativa en áreas como software y procesamiento back-office. Aunque más chicos que India y China, Brasil y Rusia han experimentado crecimientos acelerados en los años recientes. Más importante aún, esas economías son candidatas a un significativo crecimiento de largo plazo.

Como Goldman Sachs, que originó el acrónimo BRIC, acota: “Si las cosas marchan bien, en menos de 40 años, las economías del grupo BRIC juntas podrían ser mayores que las del G6 en términos de dólares estadounidenses. Para el 2025 podrían representar más de la mitad del tamaño del G6. Del actual G6, sólo los EE.UU. y Japón podrían estar entre las seis mayores economías en términos de dólares estadounidenses para el 2050”. Estas conclusiones se reflejan en nuestra investigación reciente que sugiere que lo que llamamos las economías E7 (el grupo BRIC más otras tres economías emergentes, grandes y de rápido crecimiento: Indonesia, México y Turquía) podrían ser en el 2050 entre un 25 y un 75 por ciento más grandes que el actual G7.

¿Entonces, las economías de los BRIC en particular se están beneficiando de la globalización?

Claramente, las economías del grupo BRIC están experimentando los beneficios de la globalización. El crecimiento explosivo predicho para esas economías les posibilita involucrarse en las mismas actividades de globalización que sus pares de la OCDE. Ya no son más percibidos como perdedores, se están convirtiendo rápidamente en competidores globales con todas las de la ley. “Claramente, las economías del grupo BRIC están experimentando los beneficios de la globalización. Ya no son más percibidos como perdedores, se están rápidamente convirtiendo en competidores globales con todas las de la ley”.

Los beneficios de la simbiosis entre la OCDE y las economías emergentes ayuda a explicar por qué la globalización se ha convertido en una fuerza tan irresistible, un fenómeno del cual todas las empresas de las economías emergentes deberían tomar nota. Estos beneficios también aportan una razón convincente del por qué los desafíos de la globalización registrados por los CEO en nuestra encuesta, deberían ser tomados seriamente.

La globalización es una fuerza positiva. Sin embargo, ya sea como fenómeno o como estrategia, la globalización no existe en el vacío. Junto a los beneficios vienen las consecuencias, tanto positivas como negativas. Esas consecuencias pueden ser mejor resumidas en una sola frase: aumento de la complejidad. La complejidad y su impacto en el valor son desafíos significativos que posee la globalización. Para los CEO comprometidos con la globalización, administrar esos desafíos es una tarea crucial.

¿Ven los CEO los beneficios de la globalización que crece año tras año?

A pesar de que generalmente están de acuerdo sobre el impacto positivo de la globalización en sus organizaciones, su optimismo se incrementa a medida que el horizonte de tiempo se prolonga. En el corto plazo (el próximo año), 58 por ciento de los encuestados dijeron que la globalización tendrá algún impacto o uno muy positivo en sus organizaciones. Sin embargo, en un período de tres años, ese porcentaje se incrementa un cinco por ciento, alcanzando entonces el 63 por ciento. Este aumento del optimismo es análogo al descenso del número de CEO que ven la cuestión neutralmente. Los datos sugieren que los CEO reconocen que el tamaño relativo de las economías emergentes aumentan con el tiempo, lo mismo que las oportunidades positivas que esas economías representan.

¿Cuál es para los encuestados el mayor desafío para la globalización?

A pesar del optimismo, los CEO comprenden que el camino a la globalización está repleto de obstáculos, aunque no necesariamente de los obstáculos que el pensamiento tradicional sugeriría. Los encuestados identifican a la sobrerregulación como el principal desafío (64 por ciento). A continuación se encuentran las barreras comerciales, el proteccionismo (63 por ciento), los cambios en la dirección política y la inestabilidad (57 por ciento) y lo asuntos sociales (56 por ciento). El terrorismo y el movimiento antiglobalización, los cuales dominan los titulares, se encuentran en la parte inferior de la lista de los desafíos percibidos, con un 48 y un 21 por ciento, respectivamente.

Visto desde la perspectiva de las economías desarrolladas de la OCDE, versus las emergentes, los resultados indican una diferente percepción entre los encuestados en lo que respecta a los desafíos para la globalización. En general, los encuestados de los países con mercados emergentes, están más preocupados por esos desafíos que los de la OCDE.

A pesar de que tanto los CEO de las economías desarrolladas y en desarrollo ven a la sobrerregulación y a las barrearas comerciales y al proteccionismo como los principales desafíos para la globalización, existen significativas diferencias en lo concerniente a la corrupción (36 versus 67 por ciento), políticas monetarias del país (34 versus 61 por ciento) y asuntos sociales (46 versus 70 por ciento). De todos los desafíos, los CEO de las economías desarrolladas están ligeramente más preocupados por el terrorismo que los de las economías emergentes e igualmente preocupados acerca del movimiento antiglobalización.

¿Qué oportunidades específicas ven los CEO en las economías del grupo BRIC de Brasil, Rusia, India y China?

En la encuesta de este año nos movimos de actitudes generales acerca del impacto y los desafíos de la globalización hacia actitudes acerca de esas economías que están alimentando la expansión global, las así llamadas economías BRIC: Brasil, Rusia, India y China. Como nuestros encuestados indican, los CEO ven grandes promesas en esas economías y agresivamente persiguen las oportunidades que representan. De hecho, 71 por ciento de los CEO tienen planificado hacer negocios en al menos uno de esos países durante los próximos tres años.

Con respecto a donde están invirtiendo los mayores recursos, China lidera significativamente los otros BRIC (55 por ciento) como lugar en donde hacer negocios los próximos tres años. India y Brasil comparten el segundo lugar, con Rusia ligeramente detrás. China también representa la oportunidad de mercado más significativa (78 por ciento), seguida por India (64 por ciento), Rusia (48 por ciento) y Brasil (46 por ciento). A primera vista, el liderazgo de China parece formidable. Sin embargo, los datos indican que los otros BRIC tienen buenos chances. Además, a pesar de que China es la principal economía del grupo, algunos comentaristas creen que debido al rápido envejecimiento de su población, la ventaja de China sobre las economías emergentes que tienen una población más joven, como India y Brasil, finalmente disminuirá.

Con respecto a hacer negocios con los BRIC, los CEO de países pertenecientes a la OCDE se encuentran significativamente más interesados en China, India y Rusia que sus contrapartes de las economías emergentes. El interés por Brasil es aproximadamente igual.

Regionalmente, los planes para hacer negocios con las economías BRIC parecen estar influenciados por el efecto “vecino más cercano”, sobre todo entre empresas en las regiones de América Latina, el Caribe, Extremo Oriente, el Pacífico y regiones del sur de Asia. A pesar de que las empresas de altos ingresos localizadas en países pertenecientes a la OCDE están generalmente más ampliamente interesadas en hacer negocios con las BRIC en general, el enfoque en las otras localizaciones es más focalizado. Y este foco tiene implicancias estratégicas para las empresas OCDE de altos ingresos. Esas empresas no deberían autoengañarse pensando que su competencia en lo que se refiere a los BRIC se compone solamente de las otras empresas del grupo OCDE. Aunque con un enfoque más preciso, un gran número de otras empresas también planifican hacer negocios con estas economías.

¿Cuál es el móvil primario de este casi universal movimiento hacia las economías de los BRIC?

Contrariamente a lo que se pensaría, los CEO que no pertenecen al BRIC no invierten para reducir costos. Sorprendentemente, su principal motivación es el acceso a nuevos clientes y la atención de los existentes. “Entonces, en algún punto se produce un cambio de paradigma. Esto podría significar o que los riesgos percibidos con respecto a esas economías han disminuido, o que las ventajas en términos de nuevos mercados y clientes, sobrepasan los riesgos”.

Esto es así, independientemente de la localización y de los ingresos.

Con respecto a otros objetivos comerciales que impulsen la decisión de hacer negocios con las economías del grupo BRIC, China lidera el grupo en términos de reducción de costos y aumento de la capacidad. Como uno esperaría, dado los relativamente bajos costos de mano de obra, India también desplaza a Brasil y a Rusia en reducción de costos. India se ubica primera en lo concerniente al acceso a mano de obra altamente capacitada. Es interesante que tanto China como Rusia, que una vez eran vistas como economías plagadas de riesgos, ahora son percibidas como enormes oportunidades.

Entonces, en algún momento se produjo un cambio de paradigma. Esto podría significar o que los riesgos percibidos disminuyeron, o que las ventajas, en términos de nuevos mercados y clientes, sobrepasan los riesgos.

¿Qué acciones específicas están tomando las empresas para alcanzar sus objetivos en los países del grupo BRIC?

Los encuestados indican un amplio rango de actividades designadas para alcanzar sus objetivos estratégicos en las economías BRIC. Dado que el acceso a nuevos clientes es su objetivo primario, no es sorprendente que la mayoría seleccione la formación de alianzas como acción que están realizando o planificando en cada una de las economías del grupo BRIC. Tampoco es sorprendente que estén planificando llevar a cabo esa acción en China, más que en ninguna otra localización. India y Rusia no se encuentran muy atrás.

La apertura de nuevas oficinas ocupa el segundo puesto entre las acciones tomadas o planificadas; China domina nuevamente, seguida de India y Rusia.

El desarrollo de productos exclusivos, el outsourcing y el offshoring ocupan el tercero, cuarto y quinto lugar, respectivamente. Con respecto al outsourcing, es interesante notar que mientras los CEO son susceptibles tanto de tercerizar como de fabricar en el exterior, sólo un tercio o menos actualmente lo hacen o planifican hacerlo. Significativamente detrás de las otras acciones vienen las donaciones a caridad o el trabajo ad honoren.

Entre los CEO de las economías emergentes, China no domina el interés en la misma medida que entre los CEO de los países de OCDE.

Pero el grupo BRIC presenta tanto un peligro como también una oportunidad.

Sí. El grupo BRIC posee ventajas competitivas pero también es una fuente de amenazas. Entre el grupo, China e India presentan las mayores amenazas competitivas durante los próximos tres años.

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