WASHINGTON/ AP
El Senado de Estados Unidos votó contundentemente el lunes a favor del plan del presidente George W. Bush de enviar 6,000 soldados de la Guardia Nacional para reforzar la frontera con México.
La decisión se enmarca en el deseo de la Cámara Alta de detener el flujo de inmigrantes ilegales, que ya suman casi 12 millones en el país, realidad que ha motivado la discusión de una reforma a la ley migratoria.
Según la decisión del Senado, la Guardia Nacional respaldará a la Patrulla Fronteriza, cuerpo que seguirá siendo el principal encargado de interceptar inmigrantes ilegales. Además, ningún soldado estará en la frontera por más de 21 días y la Guardia no cumplirá labores de búsqueda, localización, arresto o actividades similares.
Los senadores aprobaron la enmienda presentada por el legislador republicano John Ensign, con 83 votos a favor y 10 en contra. El texto autoriza a los gobernadores de estados limítrofes con México —Texas, Nuevo México, Arizona y California— a enviar soldados de la Guardia Nacional a la frontera.
El presidente Bush tenía la autoridad suficiente para el envío de las tropas, por lo que la sesión parlamentaria cumple un apoyo simbólico al Ejecutivo.