- Cuando escuchan el pitazo, apartan los nervios y ¡no hay quién los detenga!
Cuando nace la tarde, Nicolás Arteaga Quintana de 16 años y Sayonara Arteaga Quintana de 13 años, se reúnen para patinar en las canchas del Instituto Nicaragüense de Juvenud y Deporte (Injude). Ahí fue donde los agarramos la semana pasada para confesarlos.
Se cambiaron de ropa, se amarraron los únicos patines profesionales que tienen y comenzaron a gastar el embaldosado de la cancha.
Estos hermanitos se destacaron al participar, a finales del mes pasado, en los VI Juegos Centroamericanos de Patinaje en Línea. Es cierto que no trajeron medalla a casa pero su desempeño como atletas capitalinos superó las expectativas esperadas.
El resultado fue bueno porque el objetivo principal era apoyarnos, agarrar experiencia y analizar el nivel de los demás países para así prepararnos mejor en las competencias que vienen, afirma Julio Membreño, coordinador de patinaje del Injude.
La familia Arteaga Quintana posee dos medallas de plata que Sayonara conquistó en competencias anteriores pero donde esperan lucirse ambos es en los juegos escolares Codicader, a efectuarse en septiembre de este año.
Ni tenían aliento cuando comenzamos la plática, aun así, fue divertida y animada.
¿Cómo empezaron a patinar?
Nicolás: Primero comencé boxeando pero me salí porque miré que me gustó más el patinaje. Comencé con unos patines que mi mamá le compró a Sayonara y me ponía con tres niñas de mi barrio que también tenían patines. Me pegaba caídas tremendas. Después le agarré…
Sayonara: Yo aprendí con unos patines que me compró mi mamá. Aprendí cayéndome y llegaba con bastantes chollones a la casa.
Sayonara, Nicolás nos contó que estuviste con la idea de dejar el patinaje… ¿por qué?
Es que no me gustaba viajar largo, me sentía extraña al no estar aquí en mi casa. Yo siempre duermo a la par de mi papa y la primer vez estuve llorando porque me quería venir.
Y vos Nicolás… ¿qué le dijiste para animarla?
Pues que sólo faltaban un par de días y que se tranquilizara, que no estuviera de ridícula, jajaja.. Le dije: ¡No estés de loca!
Dale Sayonara, ¡defendete!
Pues eso fue sólo la primera vez que fui, esa vez no me hallé. Pero ahorita que estuvimos en San Salvador, me sentí mucho mejor porque hice amigos y ahora sí estoy dispuesta a viajar más.
Nicolás:Yo la animo a continuar porque de esos viajes se saca provecho.
Contame, ¿cómo ves a tu hermanita?
Fuera del país es bastante tímida. Aquí, con las demás personas y otros patinadores es bastante odiosa. En las prácticas casi no le gusta calentar ni hacer resistencia. Lo bueno que tiene es que es veloz y, generalmente, hace las cosas que uno le dice.
¿Qué esperás del patinaje?
Sayonara: Que nos apoyen como se debe, así como a las demás delegaciones. El Gobierno no da el apoyo suficiente que nosotros queremos porque ellos, no sé, le ponen más importancia a la política que a los jóvenes. Y lo único que nosotros necesitamos es buenos patines, cómo las demás delegaciones tienen sus canchas y balones.