- CARTAS AL DIRECTOR
Prudencia
“No des la felicidad de muchos años por el riesgo de una hora”.
Furgoneros
Quiero denunciar públicamente ante las autoridades de tránsito de la Policía Nacional, la actitud irresponsable de algunos conductores de furgones que transitan por la Carretera Sur, provenientes de Costa Rica.
En el departamento de Rivas estos vehículos han ocasionado muchos accidentes que en muchos casos han dejado muertos. Estos conductores manejan con una prepotencia e irresponsabilidad que no les importa causar daños a quien sea, ni les interesa la vida de los demás; se atienen a que conducen una máquina gigante.
Debido a estos conductores he estado a punto de perder mi vida. Hace varios días, viniendo de Managua con mi familia un furgón que viajaba de sur a norte adelantó a otro que estaba parado en una venta de frutas, el conductor se salió de la carretera lo que impidió que colisionara con mi vehículo y por ende mi familia y yo perdiésemos la vida.
Hago un llamado urgente a las autoridades policiales de tránsito de Rivas y a nivel nacional, para que pongan mano firme a estos conductores salvajes a fin de evitar que sigan ocasionando tragedias. Se les deben aplicar sanciones para que cumplan y respeten las leyes del país ¿o es que estos sujetos tienen licencia para matar y destruir?
Juan José García Morales
Enacal
Los usuarios del servicio que brinda Enacal tenemos derecho a una explicación clara y convincente, de parte de las autoridades de esta entidad pública, sobre la problemática de abastecimiento del vital líquido que sufrimos miles de usuarios de la capital y resto del país.
Si bien es cierto que para la estación seca la demanda de agua aumenta, no significa que tengamos que sufrir los racionamientos más drásticos de los últimos años en nuestro país.
¿Cómo pueden explicar los señores de Enacal que muchas urbanizaciones y residenciales aledañas a los barrios afectados, siempre cuentan con este servicio?
Esto significa, que no hay escasez de agua, sino más bien, ineficiencia de parte de esta entidad para dar respuesta a este problema. ¿Cómo explican esta desigualdad de abastecimiento?
Por otro lado, el ingeniero Mario Montenegro, Director de Operaciones de dicha entidad, mencionó recientemente que de los 27 pozos dañados solamente faltaban por reparar 9 pozos. Entonces mi pregunta va para el señor Montenegro: ¿y por qué los horarios de racionamiento son más drásticos últimamente?
Sumado al cambio de hora, decretado por el Gobierno de Nicaragua, ahora significa que en vez de levantarnos a las 4:00 a.m. a recoger un poco de agua potable para uso doméstico, tenemos que hacerlo mucho más temprano y sumado al hecho de que miles de pobladores tenemos que ir a trabajar desvelados y cansados a causa de este problema.
No es posible que decenas de barrios tengamos racionamientos de más de 20 horas, y no como afirmó una vez el ingeniero en mención, “que ningún barrio tiene más de 12 horas de racionamiento”, aseveración que sería interesante que corroborara “in-situ”.
Así como nos cobran puntualmente por este servicio exigimos que se nos brinde un servicio de abastecimiento de agua efectivo, sino todos los usuarios afectados tendremos que unirnos para no pagar agua que no tenemos.
Por último, el Gobierno removió hace días a un funcionario de INAA (entidad reguladora), por denunciar la inoperancia de los funcionarios de Enacal, cosa que es cierta y evidente.
El señor Presidente se debiera de preocupar más por el bienestar del pueblo nicaragüense, y no de unos cuantos funcionarios públicos que son pagados con nuestros impuestos y no son nada funcionales para el país.
Flor Rodríguez Baltodano
El Güegüence
Con el debido respeto que me merece el licenciado Julio Valle lamento discrepar de su opinión acerca de la calificación de “Intangible” que la Unesco dio al Güegüence (que dicho sea de paso debe escribirse con la letra “c”) al declararlo Patrimonio de la Humanidad.
He consultado con varios expertos y estuvieron de acuerdo con el calificativo de intangible, ya que lo trascendente de esta obra es su mensaje, transmitido oralmente, por varias generaciones.
Las palabras son intangibles. No es la vestimenta de los machos ni el atuendo del Güegüence y los de don Forsico y don Ambrosio, hijos de este o del Gobernador Tastuanes y de la dama doña Suchi (Xochitl) Malinche (pointiana Regia).
El mensaje, que refleja nuestra nicaraguanidad es lo que ha colocado al Güegüence como la obra coloquial máxima de la época colonial y motivo de estudio de un sinnúmero de eminentes hombres de letras.
El proyecto cultural de la Universidad Americana y el Instituto de Cultura denominado “Conozcamos nuestro Güegüence” es de desearse que sea acogido por nuestra juventud estudiosa.
Edmundo Mendieta
Dignidad y honra
En Nicaragua la dignidad y honra de una persona con mucha facilidad es calumniada e injuriada por cualquier individuo. Sobre todo por aquellos que emiten un juicio sobre alguien, para lograr la estimación y confianza de otra persona aunque sea basándose en calumnias.
Por otra parte, hay medios de comunicación que con tal de vender la nota roja arrasan con la dignidad de personas honestas sin importar el daño que sufre al ser expuesta públicamente.
Las transnacionales no están al margen de situaciones como las descritas al desprestigiar a ciudadanos honorables, como recientemente le ocurrió al pintor Reynaldo Hernández. Hernández quien hizo valer sus derechos ante la ley contra una calumnia vertida por empleados del Centro Comercial Metrocentro, logrando reivindicar su imagen.
El desconocimiento de las leyes, muchas veces nos impiden hacer uso de ellas, pero debemos recordar que la injuria y la calumnia son penadas, y todos los ciudadanos debemos hacer uso del Código Penal para que nuestra dignidad y honra sean respetadas, como lo hizo el pintor Reynaldo Hernández.
Julio León Báez
Esperanza
Nicaragua, tierra de lagos y volcanes, de poetas y héroes, de artistas y mártires, de políticos honestos y politiqueros oportunistas, está pasando por un momento dramático de su historia al haber caído en manos de dos caudillos, Ortega y Alemán, que la tienen sometida a sus caprichos, a la medida de sus ambiciones enfermizas de poder y riquezas. Y pensar que hay muchos nicaragüenses que son cómplices de los abusos de sus caudillos en contra de la institucionalidad de la República, de la moral y de los derechos sagrados del pueblo. ¡Me duele que traten así a mi querida Nicaragua!
Hago esta reflexión cuando tengo a la vista las fotografías de los candidatos presidenciales que aparecerán en las casillas de votación de la papeleta, para elegir el 5 de noviembre al que regirá los destinos de Nicaragua por cinco años. Uno de ellos será el que acaparara la confianza, la esperanza del pueblo nicaragüense, para que todo el lodo del camino en que ha estado atollado y humillado, desaparezca y sea pavimentada la vía que conduzca al desempleo, la erradicación de la pobreza y la corrupción, para que impere el Estado de Derecho y la justicia, en fin, para que Nicaragua se levante orgullosa con su pueblo, dejando los odios y maldades incubados por los dos caudillos responsables de la situación desastrosa de nuestra patria.
Fernando A. Malespín
Conflicto en colegio
Los últimos acontecimientos sucedidos
en el Colegio Autónomo doctor Lorenzo Guerrero Gutiérrez, en la ciudad de Granada, han golpeado la conciencia y autoestima del cuerpo de profesores, estudiantes y padres de familias de la comunidad.
Las expresiones que se han hecho, lejos de resolver el problema lo han agudizado, pretendiendo denigrar la honradez, honestidad, honorabilidad y la conducta social del cuerpo docente de este Centro en particular la del licenciado Luis Javier León González. Tales acusaciones son gratuitas y sin fundamento.
Nos preocupa que esos epítetos y acusaciones pueden ser tomadas por las altas autoridades del Ministerio de Educación, Cultura y Deportes (MECD) como verdaderas, sin una investigación a fondo para la averiguación de la verdad que saque a luz pública a los impulsadores de tales calumnias, y los objetivos que persiguen estos señores de daño que pueden hacer al personal docente involucrado.
Todo lo sucedido merece una investigación administrativa que culmine en una investigación judicial, para rescatar el honor y la integridad moral y pública de todo el personal docente, en particular el del licenciado Luis Javier León González.
Esperamos que con los resultados de las investigaciones se tomen consideraciones y medidas para quienes de manera alevosa, premeditada y dañina han pretendido perjudicar hasta más no poder el trabajo de construcción que por largos años de su vida ha venido desarrollando el licenciado León González. Fácil destruir, lo difícil es construir.
Roberto A. Collado Urbina
Siguen 88 firmas de docentes, padres de familias y alumnos