- Algunos fueron construidos sin permiso del Marena
CORRESPONSAL / MASAYA
Después del terremoto del 2000 la Laguna de Apoyo ha sido “blanco” de los inversionistas nacionales y extranjeros, quienes motivados por el bello paisaje han decidido invertir en hoteles en la zona. Según el Instituto Nicaragüense de Turismo (Intur), Masaya registra un incremento en la oferta hotelera.
El inconveniente del auge turístico en el área protegida, según el Ministerio del Ambiente y Recursos Naturales (Marena) en Masaya, radica en que algunos dueños de esos hoteles se niegan a gestionar la autorización de ese ministerio.
Según la delegada del Intur en Masaya, Daysi Madrigal, el desarrollo está más acentuado y se ha generado empleo en la comunidad. “Hay una oferta que vale la pena conocer, visitar y promocionar, otros proyectos están en espera de ser realidad, el pionero fue el Hotel Norome que empezó con siete habitaciones y ahora cuenta con más de setenta”, explicó.
NO DAÑAR EL MEDIO AMBIENTE
Madrigal opina que el desarrollo turístico debe cumplir los requisitos de no dañar el medio ambiente. La institución registra en Apoyo la existencia de ocho hoteles y hospedajes; entre éstos el Hotel Norome, Posada Ecológica la Abuela, Puchas Inn, La Orquídea, Proyecto Ecológico, Los Clarineros, Cráter Edge, Munkey Hut, además del mirador de Catarina y El Ángel.
“Año con año Nicaragua recibe más turismo y estamos en déficit por la oferta de camas. La Laguna de Apoyo es un lugar atractivo visualmente, donde los turistas aprovechan para disfrutar de un baño en la laguna o practicar deportes acuáticos. Estas actividades generan oferta de alojamiento, cuyas construcciones son de capital mixto”, manifestó Madrigal.
NO HAY PERMISOS
“Sólo el hotel Norome y la Posada de la Abuela tienen permisos ambientales en la laguna y el resto están ilegales”, reveló el delegado departamental del Marena, Martín Cajina.
“Ya les notificamos y los invitamos a llenar las solicitudes para las construcciones en las áreas protegidas, pero no se han presentado los dueños de los negocios u hoteles de El Ángel, El Cráter Edge y Los Clarineros”, apuntó.
El Marena se ampara en la Norma Técnica Obligatoria Nicaragüense para el Control Ambiental de las Lagunas Cratéricas, donde señala, en el punto cuatro, que toda construcción e instalación de infraestructura dentro del área de protección de lagunas cratéricas, deben contar con una autorización de la Dirección General del Ambiente del Marena.