- Más de 14 mil muertos en 11 mil ataques
Unos 11,000 ataques terroristas se registraron en el mundo durante el 2005, con un saldo de más de 14,600 muertos, la mayoría de ellos en Irak, señaló este viernes un informe divulgado por el Gobierno de Estados Unidos.
El informe anual del 2005, emitido por el Departamento de Estado, dice que aplica una definición mucho más laxa del término “terrorismo”, y por eso las cifras que declara son muchísimo más altas que las del informe del 2004, que registró sólo 651 ataques y 1,907 muertes.
En Irak, ocupado por Estados Unidos desde la invasión de marzo del 2003, ocurrieron cerca del 30 por ciento (unos 3,500) de los ataques y 55 por ciento (8,300) de las muertes, según el departamento de Estado.
El Informe sobre Terrorismo 2005 también asegura que el número de ataques suicidas aumentó en varios países y causó más de 1/5 (cerca de 3,000) de las muertes.
Irán a la cabeza
Estados Unidos ubicó a Irán a la cabeza de los países que apoyan el terrorismo en un informe publicado el viernes por el Departamento de Estado.
“Irán se mantuvo como el más activo de los Estados que apoyan el terrorismo”, asegura el informe anual, que además considera que esa una razón adicional para impedir que Teherán acceda a armas nucleares.
Cuba en lista tenebrosa
La lista contiene seis naciones, incluidas Cuba, Corea del Norte, Libia, Sudán y Siria.
El documento acusa a Irán de apoyar a los palestinos radicales que buscan la destrucción de Israel, al movimiento fundamentalista islámico Hezbolá y a grupos en Irak responsables de la violencia interreligiosa.
“Irán trabaja directamente con ciertas fuerzas paramilitares iraquíes y con milicias”, dijo en conferencia de prensa Henry Crumpton, coordinador del Departamento de Estado para la lucha antiterrorista.
Apoyo financiero
“En particular, les dan apoyo financiero”, agregó.
El documento fue divulgado el mismo día en que la Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA) confirmó que Teherán no suspendió el enriquecimiento de uranio, vencido el plazo del 28 de abril fijado por el Consejo de Seguridad de la ONU para ello.
El enriquecimiento de uranio permite producir combustible para alimentar centrales nucleares, pero también material para fabricar bombas atómicas.