Nicaragua cuenta con más de 70 variedades de cacao, recopilarlas ha sido un trabajo de dos décadas. (LA PRENSA/ARCHIVO )

Tras el cacao perfecto

Especialistas nacionales están realizando un estudio para seleccionar las mejores variedades [doap_box title=»Una industria en competencia» box_color=»#336699″ class=»archivo-aside»] Europa es la mejor productora de chocolate del mundo sin embargo, la materia prima procede de países en desarrollo, principalmente Suramérica y África Ecuatorial. Los estándares de calidad internacionales requieren que el cacao sea fermentado, completamente seco, […]

  • Especialistas nacionales están realizando un estudio para seleccionar las mejores variedades
[doap_box title=»Una industria en competencia» box_color=»#336699″ class=»archivo-aside»]

Europa es la mejor productora de chocolate del mundo sin embargo, la materia prima procede de países en desarrollo, principalmente Suramérica y África Ecuatorial.

Los estándares de calidad internacionales requieren que el cacao sea fermentado, completamente seco, libre de granos con olor a humo y otros olores anormales.

En todo el mundo los estándares contra los que se mide son los de cacao de Ghana, el cual se clasifica sobre la base de la cuenta de granos defectuosos en la prueba de corte.

No obstante Denis Salazar de la Universidad Nacional Agraria (UNA) sostiene que la calidad del cacao nacional puede ser superior, ya que las condiciones climáticas son un factor clave, además de ser un centro de origen del cacao. A ese país africano fue llevado por los colonizadores europeos.

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Según algunos historiadores, hace unos 300 años un grupo de monjes benedictinos, procedentes de Venezuela, llegaron de visita al país. Pero estando aquí probaron el cacao que se producía aquí y al regresar llevaron materiales para reproducirlos en ese país. Así comenzó la producción del famoso cacao blanco venezolano “Nicaragua es un centro de origen”, destaca Denis Salazar, decano de la facultad de Ciencias Agrarias de la Universidad Agraria (UNA).

A partir de 1810 Venezuela se convierte en el principal productor de cacao, el denominado cacao Carenero, que exportaban mayoritariamente a España, principal mercado de las colonias americanas.

Dos siglos después, el Instituto Nicaragüense de Tecnología Agropecuaria (INTA) se prepara para recuperar el terreno perdido y está desarrollando un programa de selección de las mejores variedades de cacao para crear lo que podría ser “el cacao perfecto”.

Noel Pallais, director ejecutivo del INTA, sostiene la hipótesis que en el país hay genes y material que no existe en ningún otro país que se ha estado recogiendo durante años en el centro experimental El Recreo.

Según él, los materiales que se llevaron de Nicaragua los curas benedictinos “son en los que se basan los cacaos de América del Sur”.

Sin embargo, las condiciones de la producción y las demandas mundiales ofrecen oportunidades para el aumento de la producción nacional basada en variedades nuevas y de calidad.

Un ejemplo de ello es que otro de los grandes productores, República Dominicana, ya no tiene capacidad para expandir su producción. Un déficit que puede ser cubierto por Nicaragua sobre todo utilizando áreas de contención cercanas a las reservas naturales, lo cual por un lado significaría ingresos adicionales para las familias pobres que constantemente presionan la frontera agrícola y por otro se protegerá las áreas protegidas, agregó.

IMPORTANTE ALIANZA

Inicialmente se pensó desarrollar el proyecto de mejoramiento de variedades con el Instituto de Tecnología Agrícola de Venezuela, pero por problemas de coordinación no fue posible.

Sin embargo, lograron establecer relación con la Universidad Estatal de Pennsylvania (Pennstate), que es uno de los centros más completos del mundo en el estudio de cacao “tiene más de 20 años realizando estudios de cacao”, dijo.

De esta forma lograron traer al país a uno de los mejores expertos de cacao, Mark J. Guiltinan, profesor de la planta molecular de esta universidad, quien destacó el potencial que tienen las variedades de cacao nicaragüense “potencialmente son buenas”.

Sin embargo, esto no es un trabajo fácil y lleva tiempo. Guiltinan sostiene que una vez recopilado el material, la conclusión de este proceso podría llevar hasta diez años. No obstante, según los estudios preliminares que ha realizado, sostiene que en el país hay material de calidad.

Según Pallais, el trabajo que se realiza es la recopilación de los denominados “cacaos finos”, es decir “un cacao blanco cremático, aromático, no es el cacao que huele como todos los demás”. Éste es un proceso que en el país lleva alrededor de 20 años, y que ha significado recolectar una 76 variedades de cacao que serán analizadas por los expertos.

No obstante, éste no es un esfuerzo que puede ser realizado por una institución sino que debe ser parte de una política de Estado que sobreviva las administraciones de gobierno, afirma Denis Salazar.

El problema es que cada administración tiene una mentalidad diferente y cada cambio supone suspender una serie de programas, de forma que para que este tipo de proyectos trasciendan deben ir más allá de las personas “el Estado debe acercarse más a las universidades y establecer una colaboración más estrecha”, sostiene.

En este sentido el director del INTA explica que en los próximos meses lanzarán una campaña nacional para identificar todas las casas donde haya plantaciones de cacao e ir seleccionando las que todavía no han sido clasificadas “estamos buscando la planta ideal que pueda autopolinizarse, que sea uniforme y que produzca un cacao fino”.

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