- Sólo quedan seis mil hectáreas de pino tierno en San Fernando
Corresponsal / Nueva Segovia
El urgente intento por salvar la regeneración natural del pino en el municipio de San Fernando, como única forma de conservar las áreas de vocación forestal en el municipio, no ha dado los resultados esperados, después de que los incendios forestales han empezado a arrasar hasta con los pinitos.
El intenso combate contra el fuego, ejercido por efectivos del Ejército de Nicaragua y brigadistas voluntarios en la zona fronteriza de El Ural, exactamente en el lugar conocido como Puerta de Arenales, al noreste del poblado de San Fernando, no lograron evitar que unas 500 manzanas de pino tierno o de regeneración natural y 109 de pinos maduros se quemaran el domingo.
“Sólo tenemos seis mil hectáreas de bosques de pino tierno que pueden salvar la existencia del recurso forestal en el municipio y lo idóneo hubiese sido que no se nos quemara nada, pero a pesar de todo los esfuerzos que hemos hecho, no podemos evitarlo”, dijo desencantado el alcalde de San Fernando, Danilo Centeno.
“Bajan” brigadistas
Hasta la mañana de ayer, después de tres días de arduo trabajo, un grupo de aproximadamente 100 personas, entre brigadistas voluntarios, de la Defensa Civil, Ejército de Nicaragua y Policía Nacional, logró bajar visiblemente agotados de propiedades incendiadas desde el 14 de abril en lugares conocido como La Danta, Las Sandritas y Las Tapias, en la localidad de Santa Clara.
En San Fernando se originaron por lo menos cinco incendios forestales durante Semana Santa. Además de los lugares afectados, también se registran daños en Las Minitas, Los Prados, Cerro Wambuco, Punta Arena y Quisulí.
A la fecha todavía no hay estimaciones exactas del total de las áreas afectadas, pero sólo en la semana del 8 al 15 de abril se registraban unas mil manzanas de bosques de regeneración natural, bosques maduros, de roble y pastizales que han sido afectadas por las llamas. Estas cifras que podrían ya alcanzar las 1,500 manzanas, sin incluir los resultados de los incendios registrados en marzo.
“Los recursos en el municipio se han agotado”, manifestó con preocupación el alcalde Centeno, tras considerar que aún faltan unas tres semanas, las más drásticas, para que dé inicio el invierno en esta zona. “El llamado es urgente, la gente se nos ha agotado, ya no tenemos combustible para movilizar a las brigadas, los víveres son insuficiente, esperamos que el Gobierno no nos deje sólo observando que nuestro recurso se nos muere”, indicó el edil.