- Se recomienda ropa ligera y tenis con suela para soportar golpes a la hora de realizar ejercicios físicos
La ropa y zapatos cuentan muchísimo a la hora de realizar aeróbicos o cualquier ejercicio físico para obtener un cuerpo saludable, flexible, fuerte y en forma.
La ropa debe ser ligera y fresca, que permita la transpiración; por ejemplo, las telas que están mezcladas con algodón y licra permiten que el sudor salga de la piel y la deja seca, indica Rodolfo Hernández, doctor en medicina deportiva e instructor internacional de aeróbicos y anaeróbicos, con 23 años de experiencia.
Estilos y accesorios
Hernández recomienda los tops, camisolas, capri, pantalones y shorts (pantalones cortos). La ropa interior que sea un hilo dental. Es decir, la menos ropa posible para no saturar el cuerpo. El color no se discute. Está contraindicada la vestimenta plástica, incluyendo las fajas para aumentar la transpiración. Es un material que cumple con una función contraria de la esperada. Hernández explica que el sudar es una acción natural del cuerpo para regular la temperatura y si nosotros no permitimos que se evapore, ese sudor sobrecalienta nuestro cuerpo y podríamos caer en un golpe de calor.
El instructor lo asocia con una fiebre, imagínate que te da fiebre y que no hay forma humana posible de bajar la temperatura. Hay una deshidratación a nivel celular, empiezas a secarte por dentro, la sangre se espesa, no hay una irrigación sanguínea periférica adecuada al cerebro, se pueden detener una serie de funciones metabólicas como las renales, hasta sufrir un shock.
En el ejercicio
Hidratarnos consumiendo agua antes, durante y después de los ejercicios. Tener una toalla de algodón para secar el sudor, una cinta en la cabeza para evitar que la sudoración caiga en los ojos y no nos irrite la vista. El cabello recogido, nada de aretes, pulseras, collares, ni maquillaje, aconseja Martín Medina, instructor de Estudio Danza Ilusiones.
Para calzado, los expertos dicen que los tenis son los más indicados. La suela debe tener una buena respiración, un soporte en el talón para que amortigüe lo suficiente y disminuya el impacto de los saltos, caminatas, de igual forma cuando corramos. Además, buen soporte en el arco del pie para no incurrir en lesiones; por ejemplo, en la columna, cerebro, rodillas, tendones y ligamentos.