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ADICCIONES PELIGROSAS

Rendir mejor, tener más energía, lograr una figura esbelta, ser excelente mamá, esposa y profesional son anhelos que pueden llevar a recurrir a “ayudas” concentradas en píldoras [doap_box title=»El Abuso lleva a la adicción» box_color=»#336699″ class=»archivo-aside»] Las causas del consumo pueden ser múltiples Origen: la causa exacta de la dependencia y el abuso de drogas […]

  • Rendir mejor, tener más energía, lograr una figura esbelta, ser excelente mamá, esposa y profesional son anhelos que pueden llevar a recurrir a “ayudas” concentradas en píldoras
[doap_box title=»El Abuso lleva a la adicción» box_color=»#336699″ class=»archivo-aside»]

Las causas del consumo pueden ser múltiples

Origen: la causa exacta de la dependencia y el abuso de drogas se desconoce, sin embargo, el modo de ser del individuo, la farmacología de cada droga en particular, la presión de compañeros, la congoja emocional, la ansiedad, la depresión y el estrés ambiental son factores importantes en la aparición de la adicción.

Riesgos: son distintos pero al menos la mitad de los individuos que caen en la adicción sufren depresión, trastorno por déficit de la atención, estrés postraumático u otro problema sicológico.

Modelo: es posible que los niños que crecen en un ambiente de uso de drogas vean primero a sus padres, esto puede ponerlos en mayor riesgo de desarrollar adicción tanto por razones ambientales como genéticas.

Investigaciones

El consumo excesivo de alcohol, tabaco, el uso y abuso de otras drogas, especialmente drogas prescritas como sedantes y tranquilizantes, es una práctica muy extendida entre las mujeres pero es una realidad que no se admite, peor aun, se oculta.

De acuerdo con una publicación del Centro de Tratamiento para el Abuso de Sustancias, en los Estados Unidos, 1.3 millones de mujeres usó drogas sicoterapéuticas por razones no médicas.

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El uso de tranquilizantes o estimulantes en casa o en el trabajo es muy usual y muchas veces pasa inadvertido, sin tomar en cuenta que es una práctica que puede llevar fácilmente a la adicción.

Según la médico siquiatra Clara Sánchez, de la Clínica de Recuperación emocional, adicciones y codependencia, hay que diferenciar entre el abuso y la dependencia. En el caso de los medicamentos, las cantidades siempre van a ir en aumento porque la persona puede llegar a desarrollar tolerancia, lo cual quiere decir que las dosis tienen que ir en aumento para conseguir el efecto deseado, ya que el organismo se adapta.

Sánchez señaló que una persona es adicta a cierta sustancia cuando se obsesiona por conseguir sus pastillas o cuando desarrolla una conducta de búsqueda (miente, visita varios médicos, exagera síntomas de enfermedades, presiona al médico, etc).

Otro comportamiento relacionados con la dependencia es la compulsión, la persona no puede evitar consumir la sustancia, se pone ansiosa, intranquila, tiene sudoración, temblores, todo ello en caso de que no se tuvo la dosis adecuada a su hora.

Fármacos más usados

Existen en el mercado nacional diversos tipos de sustancias controladas o que son de uso médico que pueden ser objeto de abuso, especialmente en las mujeres que las usan con diferentes fines.

Sánchez expresó que los fármacos de los cuales con más frecuencia se abusa son las benzodiacepinas, los antihistamínicos y otras sustancias depresoras del sistema nervioso central.

También aseveró que hay otro grupo de sustancias que funcionan como estimulantes para el sistema nervioso, ya que se busca un efecto contrario al de los calmantes para estar alerta, con menos sueño.

“Las sustancias de uso frecuente serían, en primer lugar, las depresoras, dentro de las cuales se incluiría el alcohol porque es una sustancia fácil de adquirir y es legal. En segundo lugar tendríamos los medicamentos y sustancia estimulantes y en último grupo están los fármacos para bajar de peso”, dijo Sánchez.

Para el licenciado en farmacología, Gustavo Martínez, las benzodiacepinas son un grupo de medicamentos depresores del sistema nervioso central, catalogadas farmacológicamente como ansiolíticos (combaten la ansiedad).

“El abuso de benzodiacepinas es un problema frecuente en nuestro medio, los adolescentes y jóvenes las utilizan con fines recreativos, generalmente acompañadas de otras sustancias sicoactivas tales como alcohol, marihuana y cocaína. Por otro lado, adultos y en ocasiones ancianos, las utilizan crónicamente debido a sus efectos hipnóticos (para inducir al sueño) y ansiolíticos”, señaló Martínez.

Según Martínez, la calidad e intensidad de los efectos producidos por estos medicamentos pueden variar ampliamente dependiendo del agente específico, de las dosis ingeridas y de factores individuales.

Martínez señaló que al menos el 50 por ciento de los consumidores de benzodiacepinas tienen dificultades para suspender la ingestión de las mismas a causa de síntomas de abstinencia, los cuales se dan normalmente por dos vías: síntomas sicológicos que se manifiestan por excitabilidad, insomnios, aumento de la ansiedad, ataques de pánico, ideas paranoicas, rabia, agresividad, mala memoria, obsesiones y por síntomas físicos como dolor de cabeza, hormigueo, entumecimiento, debilidad, cansancio, síntomas similares a la gripe, gastrointestinales (náusea, vómitos, diarreas) erupciones cutáneas, dificultades urinarias, respiración agitada y excesiva.

Entre los efectos perjudiciales de las benzodiacepinas, Martínez mencionó el exceso de sedación, somnolencia, dificultad de concentración, falta de coordinación, debilidad muscular, mareos y confusión mental. También mencionó que en el lapso de una o dos semanas, se desarrolla un fenómeno denominado “tolerancia” a los efectos sedativos, que a la vez contribuye a aumentar las posibilidades de accidentes.

Causas de las adicciones

Una de las preguntas que podemos hacer es por qué hay personas que recurren al uso de fármacos hasta el punto de crear una adicción, a lo cual Sánchez respondió que hay un grupo de mujeres muy vulnerable, en cuanto a temas relacionados con la sexualidad, las relaciones entre familiares y amistades que las pueden llevar a tener baja autoestima, generando dudas sobre su seguridad personal, que posteriormente lo llevan al consumo de sustancias controladas.

Sánchez también señaló que hay otro grupo de personas que consume para mejorar su función laboral o emocional.

Otro caso es cuando hay adicciones en la familia, ya que lo más probable es que haya pastillas en la casa o alcohol porque cualquier adicción es una enfermedad familiar y no está solamente en el consumo sino en una serie de comportamientos que se dan en relación a las comunicaciones que se establecen, ya que hay una variedad de tensiones y alguien más termina consumiendo, ya sea por imitación o por el hecho de que la familia está muy disfuncional.

Sánchez mencionó que otro de los problemas que pueden llevar al abuso de sustancias controladas es el síndrome premenstrual o el trastorno disfórico premenstrual, los cuales son bastante parecidos. La persona puede estar sumamente irritable, ansiosa, con un cambio de ánimo alrededor de la menstruación y si no se consulta puede ser que lleve a abusos de sustancias.

Cabe señalar que cada uno de los problemas antes mencionados pueden ser factores para el abuso de fármacos, sin embargo, todo ello está aunado a que hay un control deficiente en la venta de fármacos.

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