Detalles de la reforma migratoria negociada por líderes republicanos y demócratas, que fue rechazada por el pleno del Senado de EE.UU. el viernes:
— Le permite a los inmigrantes ilegales que han estado en el país cinco años o más quedarse en Estados Unidos y seguir trabajando. Los indocumentados podrían solicitar la residencia legal después de trabajar seis años más. Deberán pagar multas e impuestos atrasados, someterse a un estudio de sus antecedentes por parte de las autoridades y aprender inglés. Después de cinco años de residencia legal permanente, podrían solicitar la ciudadanía estadounidense.
— Los inmigrantes ilegales que hayan estado en el país entre dos y cinco años cuentan con tres años para reunir material que les dé derecho a solicitar un cambio en su estatus legal. Entonces tendrían que ir a un punto de entrada fronterizo y regresar como trabajadores temporales. Los asesores se refirieron a esta medida como tocar la base y regresar, ya que los individuos a los que les tocara ponerla en práctica sabrían de antemano que serían readmitidos a Estados Unidos. En su cuarto año como trabajadores temporales con residencia legal podrían solicitar la residencia permanente.
— Requiere que los inmigrantes ilegales que lleven menos de dos años en Estados Unidos salgan de la nación. En su país de origen podrían solicitar visas de trabajadores temporales o la residencia legal permanente.
— Crea un programa especial para invitar trabajadores temporales para unos 1.5 millones de jornaleros agrícolas inmigrantes, que también podrían obtener la residencia legal permanente. Los inmigrantes ilegales que puedan demostrar que han trabajado en la agricultura estadounidense durante ciertas temporadas a lo largo de tres años o más podrían solicitar ser incluidos en este programa, así como extranjeros que nunca han trabajado en Estados Unidos.
— Proporciona 325,000 visas temporales para trabajadores que vengan en el futuro.
— Incrementa el número de tarjetas verdes —que permiten la residencia legal— otorgadas a los empleadores, disponibles para trabajadores cuyos empleadores presenten peticiones en nombre de los que contraten, de 290,000 a 450,000 al año. Los que hubieran sido inmigrantes ilegales podrían esforzarse por obtener esas tarjetas, pero no podrían colocarse por delante de las personas que ya estuvieran esperando para recibir una.
— Agrega hasta 14,000 nuevos agentes de la Patrulla Fronteriza para el 2011 a la fuerza actual de 11,300 agentes, para un total de 25,300.
— Autoriza el uso de vehículos no tripulados, cámaras y sensores para supervisar la frontera entre México y Estados Unidos.
— Autoriza establecer facilidades de detención adicionales para inmigrantes ilegales detenidos.
— Permite a los Estados cobrar cuotas por la educación impartida en el Estado a estudiantes inmigrantes ilegales con diplomas de secundaria o el llamado GED (diploma de equivalencia general), y que no tengan antecedentes penales. También deben cumplir con otros requisitos.