- Astuta defensa
En una comparecencia más ante el tribunal que le juzga por la masacre de 148 chiítas en 1982, el ex dictador iraquí, Saddam Hussein, intentó desacreditar las pruebas aportadas por la Fiscalía, cuestionó la legitimidad de la corte y de las nuevas autoridades iraquíes, “llegadas a bordo de un tanque” (alusión a la invasión) y se negó a firmar un documento para que su firma sea comparada con la que existe en documentos que le comprometerían.