- Los ejecutivos de las empresas que utilizan un enfoque intuitivo para evaluar el riesgo país a menudo son sorprendidos por acontecimientos que de hecho eran predecibles. Es una apreciación que surge en esta entrevista con Ann Pickard, experta en temas petroleros
Con oficinas centrales en Nigeria, Ann Pickard es vicepresidenta ejecutiva regional de Shell Exploration and Production Africa Ltd. Además, dentro de la organización Shell, se desempeña como directora de Global Businesses & Strategy y como miembro del equipo de liderazgo de Exploración y Producción de Shell. Anteriormente fue analista de petróleo de Oriente Medio e investigadora en el Instituto de Investigaciones de Políticas Exteriores en EE.UU., tiene muchos años de experiencia en la evaluación del riesgo país para el sector energético en las regiones de Sudamérica, la ex Unión Soviética, Oriente Medio y África.
Conversa con James Nelson sobre la evaluación del riesgo país como parte integral de la formulación de una estrategia internacional y sobre cómo pueden las empresas minimizar los problemas y mejorar la presentación de sus beneficios mediante el análisis y los pronósticos actualizados de los eventos probables en un país.
¿Cuándo comenzaron las compañías a utilizar la evaluación del riesgo país como una herramienta de administración?
El análisis del riesgo país data de los años cincuenta, una época de revolución, nacionalización y expropiaciones. Entones, a fines de los setenta, el riesgo político, que es uno de los componentes del riego país, floreció y se convirtió cada vez más en una tendencia a usar, alcanzando su pico con la revolución iraní en 1979. Todos los bancos y multinacionales contrataron a jóvenes académicos para asesorarlos sobre dónde ocurriría la próxima revolución. Sin embargo, en unos pocos años este brote se desvaneció a medida que las empresas consideraban que sus análisis políticos eran redundantes y ampliamente eliminaron los presupuestos para servicios externos.
Hoy, la valoración del riesgo país ha madurado. Las consultoras dirigidas solamente a la evaluación del riego político han desaparecido o se han fusionado. Las que sobrevivieron lo hicieron porque volvieron a sus raíces, enfatizando el enfoque “del país como conjunto”. Por eso hubo un cambio en los riesgos de lo macro a lo micro. “La identificación de los riesgos país y los medios de gerenciarlos surgen como parte integral del plan estratégico”.
Los países están evolucionando y los riesgos políticos producen los mayores impactos en la rentabilidad. Las decisiones de un gobierno nacionalista en temas como regulaciones laborales, repatriación de dividendos, pagos de royalty, protección contra abusos de propiedad intelectual, impuestos y proteccionismo pueden alterar el desempeño de una compañía en el exterior.
La identificación de los riesgos del país y los medios para controlarlos han aflorado como parte integral del plan estratégico. La performance de los beneficios obtenidos por los bancos y empresas que incluyen este proceso en la toma de decisiones de sus inversiones en el exterior es propensa a ser mejores que las que no los incluyen.
¿Cómo cuantifican el riesgo país la mayoría de las empresas?
A pesar de que en muchos directorios prevalece la aversión al riesgo, la creciente competencia mundial, la disminución de los abastecimientos de recursos naturales y los costos de mano de obra cambiantes están forzando a las compañías a considerar países que una vez fueron vistos como demasiado riesgosos. Usando un concepto de portafolio simplificado, la mayoría de las corporaciones multinacionales dividen sus operaciones actuales y proyectadas en las categorías de seguras, riesgo moderado, alto riesgo y riesgo prohibitivo.
Los lugares seguros son los países industrialmente avanzados y cualquier tendencia hacia el nacionalismo o socialismo es compensada en diferentes proporciones por la eficiencia del país, las necesidades económicas y las oportunidades de mercado.
¿Y dónde hay complicaciones?
Las complicaciones existen en las operaciones diarias en los países de riesgo moderado, pero la estructura del entorno político y de la política económica es lo suficientemente estable para permitir cambios en el gobierno, sin alterar seriamente el entorno de negocios. Se requieren situaciones especiales como necesidad de recursos antes de que una compañía extranjera considerara invertir en un país de alto riesgo, y los países clasificados como de riego prohibitivo no ameritan inversiones.
La alta dirección debe adoptar un portafolio que sea aceptable para su plan estratégico corporativo, habiendo sido tomados en consideración el tamaño de la empresa, su experiencia y filosofía de management. Muy a menudo el temor a la inestabilidad impide muchas más inversiones de las que debería y, aún la empresa más conservadora, debiera considerar y abordar algunas inversiones de alto riesgo. Las ganancias debieran ser proporcionales al nivel de riesgo y, un ambiente comercial relativamente inferior debe resultar en ganancias significativamente mayores que las que se esperarían en un lugar seguro.
¿Cuál es para las compañías la mejor forma de identificar y analizar riesgos?
Le recomendaría a las empresas con negocios en el exterior que utilicen tres categorías de riesgos: los operacionales, los sociopolíticos y los financieros.
Algunos ejemplos de riesgos operativos serían que una empresa que vende productos y servicios en un país extranjero encuentre enseguida problemas concernientes a diferentes leyes, idiosincrasias, idioma y valores. Los fabricantes deben utilizar mano de obra local y depender de la infraestructura doméstica. Todas las compañías deben planificar para enfrentar prácticas potencialmente discriminatorias y regulaciones. Todos estos factores, más muchos otros, generan riesgos para la empresa que intenta hacer negocios y obtener una ganancia en un ambiente no familiar.
Ejemplos de riesgos sociopolíticos serían los cambios en el gobierno, ya sea mediante un proceso normal o un incidente traumático como un asesinato o golpe de estado. Un nuevo gobierno puede mejorar o traer descenso de las condiciones de estabilidad social, un crecimiento de la población, la distribución de la riqueza y las migraciones pueden minar la estabilidad sin un cambio gubernamental.
Cuando se trata de riesgos financieros es esencial para las operaciones de cualquier compañía tener la libertad de cambiar la moneda local y repatriar las ganancias y el capital hacia el país de origen. Por eso la capacidad y voluntad del país anfitrión para suministrar cambio de divisas son factores cruciales. El marco legal es esencial para la repatriación, porque el proceso para su aprobación es frecuentemente utilizado para demorar la convertibilidad de las divisas.
Mirando los riesgos operativos, ¿cuáles son las principales consideraciones que las compañías deben evaluar?
Yo separaría los riesgos operativos en cuatro subcategorías. Primero serían los problemas potenciales debidos a las políticas gubernamentales del país, los programas y las prácticas. Luego las preocupaciones económicas que incluyen el crecimiento real del PBI, la inflación, la performance fiscal, los niveles de desempleo y otros criterios similares.
Todos estos seguidos por asuntos de divisas como disponibilidad de crédito y tasas de cambio y, por último, los factores productivos como militancia de la mano de obra, corrupción y problemas burocráticos.
Tomando el primer punto que usted mencionó, el gobierno del país huésped, ¿qué deberíamos analizar en particular?
Esos riesgos pueden variar de altamente críticos para una corporación con operaciones intensivas de capital, a mínimos para las empresas con oficinas alquiladas que simplemente venden sus servicios o utilizan equipamiento alquilado.
Los cambios en el gobierno, ya sea legítimos o no, dan lugar a nuevas políticas y relaciones personales con los funcionarios. Estos cambios pueden ser catalogados como “negativos para las empresas extranjeras”, “neutrales”, o “positivos”. Pero recuerde que todos los cambios políticos y de funcionarios tienen el potencial de ser disruptivos para las operaciones comerciales si la empresa extranjera no planificó para el cambio.
Los cambios democráticos planificados también pueden ser devastadores o benéficos para las multinacionales. Mirando al pasado, cuando el socialismo francés llegó primero al poder con Francois Mitterrand, el objetivo del gobierno fue de aumentar su control sobre las empresas mediante un control económico centralizado. Uno de los resultados fue la nacionalización de grandes empresas francesas y como consecuencia las multinacionales eran renuentes a considerar a Francia como posibilidad. En el otro extremo, durante el mismo período, la filosofía comercial de laissez-faire de Margaret Thatcher, hizo del Reino Unido una localización comercial más amigable que lo había sido durante el gobierno laborista.
¿Cuáles factores económicos necesitan un examen cuidadoso?
Los motivos detrás de los aumentos o disminuciones en el producto bruto interno, la inflación y las tendencias de oferta de dinero son indicadores que deben ser considerados. Y la calidad de la interpretación de los datos económicos es realmente crucial, dado que son todos los criterios cualitativos y cuantitativos utilizados en la evaluación del riesgo país. Las cifras macroeconómicas pueden frecuentemente ser engañosas.
Con respecto a la inflación, el alza de los índices de precios al consumidor y mayoristas pueden causar problemas desastrosos para las empresas. Dos países pueden tener la misma inflación de dos dígitos, pero si uno tiene los medios financieros para protegerse contra la devaluación de la moneda, si las regulaciones permiten el ajuste de los valores de los activos, y los recursos legales de retención de márgenes de ganancia, los entornos de negocios pueden ser diferentes. Por eso se deben adoptar prácticas especiales y asignar personal técnicamente competente para optimizar el manejo del dinero, asegurar la evaluación de los activos y reducir el costo de los insumos y servicios.
También se debe estudiar el desempleo, los costos laborales y las desigualdades en los ingresos. El nivel de formación laboral y la calidad de los trabajos creados son indicadores básicos de la estabilidad social, de las actitudes de la fuerza laboral y de la continuidad política. Una estructura de poder elitista, corrupción y amplias diferencias de ingresos pueden agravar la situación, en donde tanto las altas de alto como de bajo empleo pueden afectar las operaciones comerciales.
¿Y las consideraciones de circulante?
Aquí es importante estimar tres factores claves: disponibilidad de crédito, tasas financieras y de cambio. Las compañías extranjeras a menudo son excluidas del mercado local de divisas. Los países que tienen escasez de divisas exteriores y prefieren aliviar la presión sobre la liquidez, a menudo se ven forzados a importar divisas como capital de trabajo. En otros casos, los extranjeros deben tomar prestado a tasas más altas que las empresas locales. Aún en los casos en que las compañías domésticas y las extranjeras son tratadas iguales, los créditos domésticos del gobierno para financiar el déficit presupuestario frecuentemente dejan muy poco crédito para las operaciones diarias.
Los préstamos de mediano y largo alcance para la construcción de nuevas instalaciones y para la expansión de las operaciones existentes son un factor importante de evaluación de riego. Los proyectos a menudo requieren más divisas extranjeras que locales, por eso es táctico maximizar los préstamos en moneda local si el costo no es prohibitivo. Esto permitirá deducir el servicio de la deuda de las ganancias en el país y es también una opción para el uso de efectivo que no puede ser repatriado. Los riesgos se incrementan cuando los préstamos en moneda convertible se utilizan para aplicaciones locales, porque la oficina central puede verse forzada a cumplir con los intereses y pagos principales durante una escasez de divisas extranjeras.