- Derrota a Boston
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Desde Arlington, Texas
Qué emocionante fue ver a los poderosos Medias Rojas de Boston de rodillas frente al pitcheo de Vicente Padilla anoche.
Ganaron los Rangers 10-4, pero más allá del bateo de Phil Nevin productor de 5 carreras, los cañonazos de Brad Wilkerson y Rod Barajas, y la solidez del infield, lo que más impresionó a un público urgente de consistencia en la colina, fue el trabajo del nica en el inicio de lo que puede ser un gran año.
Vicente tuvo su mejor material y fue directo a los bateadores mostrando una confianza exuberante, excepto con David Ortiz, por quien mostró una prudencia razonable. El resto de bateadores fueron frustrados con una rapidez asombrosa, perdiendo su intensidad frente a un pitcheo certero y autoritario.
Ahí, con la pelota entre sus manos, la mirada fiera, y ese despliegue de poder y control con pitcheos hasta de 96 millas, era el Padilla que deseamos ver siempre, próximo a la grandiosidad antes de cohete de Ortiz en el sexto quebrando su dominio por un instante, y sacando a Boston del fondo de la pileta, donde se encontraba sumergido con cinco ceros.
En seis entradas, Vicente permitió 4 hits que produjeron una carrera, cedió 2 bases, ponchó a 5 y su cuadro lo apoyó con dos grandes jugadas y un doble play.
Un difícil primer inning fue de mucha utilidad para el equilibrio emocional y el establecimiento que consiguió Vicente. Coco Crisp abrió con hit, robó segunda y una base a Ortiz, fabricaron una gran posibilidad para Manny Ramírez, pero el feroz cuarto bate fue ponchado con tres envíos y Trot Nixon falló en roletazo a primera.
En el cierre, la bola de nudillos de Tim Wakefield, necesitada de ajustes, careció de misterio y fue atacada con voracidad. Cohete de Mark Teixeira impulsó la primera carrera calentando las tribunas, y un jonrón de Phil Nevin remolcó tres haciendo salir columnas de humo del Ameriquest Field.
Otro cañonazo de Nevin impulsó dos carreras y Wakefield, explotó con el score 6-0. El relevista Lenny Dinardo no escapó al asalto y hit de Hank Blalock amplió a 7-0.
Con Padilla crecido, no quedó mucho por discutir, excepto el posible blanqueo. Cansados y enmohecidos, eso parecieron los Medias Rojas. Cuando el nica fue retirado, se veían asustados.