- Chirac pide modificar los dos aspectos más polémicos
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Ver Infografia > El presidente francés, Jacques Chirac, decidió el viernes promulgar la ley que instituye el Contrato de Primer Empleo (CPE) con enmiendas “inmediatas” a los puntos más polémicos para buscar una salida a la crisis, pero su propuesta fue rechazada por sindicatos, estudiantes y oposición.
En un mensaje transmitido por radio y televisión, el jefe del Estado anunció haber pedido al gobierno del primer ministro Dominique de Villepin que modifique en el texto legal los dos puntos más espinosos del CPE: el período de prueba de dos años, que será reducido a uno, y las condiciones de ruptura del contrato, que deberán ser comunicadas al interesado.
En su versión original, el CPE concede a los empleadores la posibilidad de despedir a trabajadores menores de 26 años en los dos primeros años de trabajo sin justificación.
La promulgación formal de la ley puede ser una salida airosa para Villepin, quien por ahora se ha negado a hacer concesiones y ha convertido la aplicación del CPE en un combate personal.
En un mensaje muy esperado en todo el país, Chirac pidió al gobierno que “tome todas las disposiciones necesarias” para que “en la práctica” no se pueda firmar “ningún contrato sin que integre plenamente” el conjunto de las modificaciones.
En el otro frente, Chirac tendió la mano a los sindicatos y a las organizaciones estudiantiles, invitándolos “a participar en la elaboración” de las nuevas disposiciones que modifican el CPE.
Centenares de manifestantes de diversas organizaciones sociales escucharon el discurso en la histórica Plaza de Bastilla, en pleno centro de París, y reaccionaron a la propuesta de Chirac con una estruendosa silbatina, confirmando que se mantienen en pie de guerra.
“En la República, cuando se trata del interés nacional, no tendría que haber ni vencedores ni vencidos”, dijo el jefe del Estado en su alocución.
“Ahora tenemos que unirnos y cada uno, desde su lugar, debe actuar con responsabilidad”, agregó.
Chirac justificó sus decisiones por la necesidad de desbloquear la situación de crisis que vive Francia desde hace más de un mes.
Según el jefe de Estado, las recientes manifestaciones han servido de pretexto para “actos violentos” inaceptables por lo que consideró que “es hora de desbloquear la situación de manera justa y razonable”.
Por su parte, el ministro del Interior y presidente del partido gubernamental Unión del Movimiento Popular, Nicolás Sarkozy —considerado uno de los posibles sucesores de Chirac en 2007— estimó que el presidente francés adoptó “una decisión sabia”.
Apenas cinco minutos después de finalizar el discurso de Chirac, los principales líderes sindicales rechazaron su propuesta.
“Hay riesgos de desbordes (…) y el único responsable” será Chirac, advirtió a su vez el presidente de la Unión Nacional de centros de enseñanza secundaria (UNL), Karl Spoeckel, en declaraciones a la AFP.
La juventud de Francia, respondiendo a una convocatoria realizada por mensajes telefónicos, se reunió en las principales plazas de las grandes ciudades para seguir el discurso.