- Clemens también podría retirarse
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SOSA Y PALMEIRO ENCABEZAN LA LISTA
FORT LAUDERDALE, Florida/AP
Hace un año Sammy Sosa y Rafael Palmeiro hablaban radiantes sobre la cercanía de hitos en sus carreras y convertir a los Orioles de Baltimore en candidatos al título.
Sosa buscaba llegar a los 600 jonrones. Palmeiro quería alcanzar los 3,000 hits. Dos jugadores con las credenciales para ingresar al Salón de la Fama eran compañeros dentro de un equipo que buscaba poner a ocho campañas consecutivas con récord negativo.
Se suponía que sería una historia con un final feliz. En cambio, cada uno vivió la temporada más penosa de su carrera, y de paso se llevaron a los Orioles por el barranco.
Tanto Sosa como Palmeiro se encuentran desempleados.
Kevin Brown, Bret Boone y Marquis Grissom tampoco tienen equipo para el 2006. Roger Clemens podría quedar en esa lista también, aunque hay señales que no está decidido a poner fin a su carrera.
Brown, de 41 años, y Boone, tres veces seleccionado para el Juego de Estrellas, simplemente se quedaron sin batería. Igualmente pasó con Grissom, quien anunció su retiro diciendo, “cuando te llega la hora te llega”.
Para Sosa y Palmeiro todo fue negativo tras testificar ante un panel del Congreso en marzo del 2005, que investigaba el dopaje en el beisbol. Ambos negaron haber consumido sustancias para mejorar el rendimiento. Palmeiro lo hizo en forma vehemente, moviendo el dedo índice para enfatizarlo.
Palmeiro conectó su hit número 3,000 el 15 de julio, pero tres semanas después fue suspendido 10 días al dar positivo por consumo de esteroides, cosa que sigue negando.
Al volver, el inicialista cubano fue asediado por la prensa y abucheado sin piedad por los fanáticos dentro y fuera de Baltimore.
PALMEIRO MAL PARADO
Le fue mal en el plato, pero todavía le deparaban más malas noticias. Cuando se filtró que Palmeiro sugirió que el positivo pudo ser por una vitamina B-12 que le suministró su compañero Miguel Tejada, la reacción negativa en el vestuario obligó a los Orioles a enviarlo a casa en vez de que completase la temporada.
Baltimore lo dejó en libertad en octubre. A sus 41 años Palmeiro quería seguir activo. Pero nadie se expresó interesado.
“Es triste que nadie lo quiera. Es triste lo que le pasó el año pasado”, dijo el catcher de los Orioles, Javier López. “Aparte de lo que hizo, es una gran persona”.
López y muchos de los Orioles se enfadaron más por haber soplado el nombre de Tejada más que por el positivo.
“El único error fue meter a otros jugadores”, indicó López.
Palmeiro no ha hablado en público durante varios meses y no respondió a varias solicitudes de la AP de entrevistarlo. Tampoco ha estado en contacto con su ex compañeros.
“No he hablado con Raffy y no quiero hablar sobre Raffy”, dijo el tercera base Melvin Mora.
Sosa pasó por otro tipo de calvario en el 2005.
Tras irse por la puerta trasera por los Cachorros de Chicago, el jardinero dominicano se ilusionaba con recuperar su poder jonronero en el Camden Yards.
SOSA NO ALCANZÓ LOS 600
Sosa empezó el año en procura de 26 jonrones para convertirse en apenas el quinto pelotero en llegar a los 600.
Acabó bateando para .221 con 14 jonrones, una producción que le sirvió para recibir una solitaria oferta: un contrato no garantizado de los Nacionales de Washington que hubiese incluido bonos por desempeño.
Sosa declinó, en parte, porque no se sentía seguro de que podría ser el mismo de antes.
“Creo que tiene mucho entusiasmo y mucho talento”, dijo su compatriota Tejada. “Le fue mal el año pasado, pero creo que puede volver y jugar dos o tres años más”.
Sosa, de 37 años, no podía repetir una temporada así.
Además de sus problemas ofensivos, pasó a la lista de lesionados en agosto. Se fue a casa para recuperarse y nunca volvió.