- Un error ahogó a los escualos
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El colombiano Rafael Batista y el derecho de Isla Zapatera, Jairo Pineda, sacaron la cara por el pitcheo de Matagalpa, que venía de ser maltratado con dos palizas consecutivas, al vencer 2-1 a los Tiburones, que no pudieron alargar a seis su cadena de triunfos.
El Estadio Roque Tadeo Zavala, de Granada, registró otra gran entrada, y durante los primeros seis innings todo era alegría con los Tiburones arriba 1 a 0.
Un sencillo de Norman Cardoze, seguido de un doblete extraviado de Próspero González, mancharon la pizarra en el cuarto episodio ante los disparos de Batista, quien no bajó la guardia y no volvió a ceder terreno.
Por los de casa estaba Armando Hernández soltando veneno al plato. Hernández, un lanzador que llegó a jugar en la categoría Rookie de los Gigantes de San Francisco, anoche lució en plan grande al forjar seis episodios sin carreras, antes de que todo se viniera al piso en el séptimo.
Un bateador ponchado, Justo Rivas, tomó base porque el receptor Larry Galeano no pudo retener el disparo de Hernández y de allí se agarró el Matagalpa para ensayar su contragolpe, pues luego Sergio Mena ligó hit y el bateador emergente Adolfo Matamoros hizo lo mismo para garantizar el empate del juego, pero los norteños fueron más allá, porque el patrullero izquierdo, Yáder Hodgson, no pudo recortar el batazo y la bola se internó a la profundo permitiendo las anotaciones de Rivas y Mena para darle vuelta al marcador. Matamoros quiso darle la vuelta al cuadro, pero fue esperado en la goma.
Después de este golpe de suerte y un escape de Batista ante una amenaza de los escualos en el fondo del séptimo, el manager del Matagalpa, Omar Cisneros, no vaciló en traer a Jairo Pineda para los últimos seis outs.
(Agradecemos la colaboración de Claudia Rodríguez en Granada)