CORRESPONSAL/BOACO
El paro total que los Médicos Pro Salario anunciaron en Boaco se cumple a medias en este departamento. Aunque el portón de la entrada principal del Hospital José Nieborowski de Boaco permaneció cerrado para la población, excepto para los pacientes graves, en el centro de salud Ramón Guillén fueron más se flexibles y hubo poca atención ayer.
En este centro de salud no se rechaza a las personas de la tercera edad, a niños con problemas respiratorios ni a embarazadas. La afluencia de pacientes fue poca en las últimas 24 horas, valoró Carlos Castellón Campos, dirigente sindical de salud del municipio de Boaco.
La enfermera Damaris Mayorga, con 36 años de labor en salud, dijo estar de acuerdo con la demanda salarial del 35 por ciento que piden los Médicos Pro Salario y los trabajadores de la salud, sin embargo “es cosa de conciencia, porque los más perjudicados con el paro son los más pobres, ya que a veces no tienen ni para comprar una acetaminofén”, señaló.
Por su parte, Castellón expresó que en Boaco los trabajadores de la salud y los Médicos Pro Salario están unidos y no divididos.
“Nos hemos unificado porque queremos el beneficio para el pueblo y un salario digno para todos, no queremos perjudicar a nadie, pero nos vemos obligados a hacer presión, porque no queremos que a los pacientes se les dé sólo la receta”, subrayó.