ROMA/AP
El hombre que fue enjuiciado y casi condenado a muerte en Afganistán por haberse convertido del Islam al Cristianismo llegó el miércoles a Italia, donde recibió asilo.
El primer ministro Silvio Berlusconi dijo que Abdul Rahman ya había arribado y estaba al cuidado del Ministerio del Interior.
“Ya está en Italia”, dijo. “Creo que arribó anoche”.
El encarcelamiento de Rahman en Afganistán dio lugar a un pedido del Papa Benedicto XVI al presidente afgano Hamid Karzai y a esfuerzos de la ONU para hallar un país dispuesto a darle asilo.
El canciller Gianfranco Fini se expidió sobre el caso desde el comienzo, afirmando que Italia “debía expresar su indignación”.
La conversión es un crimen bajo la ley islámica afgana. Rahman fue detenido el mes pasado cuando la policía lo halló con una Biblia en su poder. Fue juzgado un mes atrás por convertirse hace 16 años cuando colaboraba como paramédico con un grupo cristiano que ayudaba a refugiados afganos en Pakistán.
Según el vespertino milanés Corriere della Sera, la conferencia episcopal italiana también elogió al gobierno.
La Iglesia Católica tiene mucha influencia en la política italiana y se ha pronunciado en la campaña para la elección parlamentaria del mes próximo, en la que también se elegirá al primer ministro.
Políticos opositores de centroizquierda calificaron la medida de propaganda electoral y señalaron que Italia concede muchos menos pedidos de asilo que otros países de la Unión Europea.
Italia tiene lazos con Afganistán, cuyo rey anterior, Mohammed Zaher Shah, vivió en el exilio en Roma durante 30 años. La ex familia real regresó a Kabul tras la caída del régimen talibán hace unos años.
Fuerzas italianas fueron enviadas a Afganistán después de la invasión estadounidense del 2001 para ayudar en la reconstrucción.