El fuego avanza rápidamente en la cima de uno de los cerros del municipio de San Fernando. (La Prensa/A. Lorío)

Incendios se extienden

Brigadas no pudieron controlar incendio forestal en Salamají y ahora avanza con rapidez por los vientos No hay recursos para proveer a las brigadas contra incendios, cuyos integrantes “trabajan con las uñas” Corresponsal / Nueva Segovia Las autoridades municipales de San Fernando implementarían ayer un plan de emergencia que contempla la movilización de todas las […]

  • Brigadas no pudieron controlar incendio forestal en Salamají y ahora avanza con rapidez por los vientos
No hay recursos para proveer a las brigadas contra incendios, cuyos integrantes “trabajan con las uñas”

Corresponsal / Nueva Segovia

Las autoridades municipales de San Fernando implementarían ayer un plan de emergencia que contempla la movilización de todas las brigadas voluntarias, para intentar sofocar un incendio forestal que avanza vertiginosamente en la zona boscosa de este municipio de Nueva Segovia.

El alcalde de San Fernando, Danilo Centeno, valoraba lo anterior a la hora de nuestro cierre, dada la situación de emergencia del incendio forestal, el cual inició el 24 de marzo en unos potreros de la comunidad de Salamají, y que ahora avanza a 10 metros por minutos, según los expertos.

En San Fernando existen unas 21 brigadas voluntarias contra incendios, integradas en su mayoría por pobladores de las localidades donde se originan los incendios forestales en la época más seca del verano.

Ayer mismo, el alcalde Centeno demandó el apoyo para las brigadas de parte de los dueños de bosques y las empresas madereras.

Fuera de control

Hasta ayer por la noche, el reto era controlar el avance acelerado del fuego, cuyos focos se están saliendo del control de las brigadas que actualmente carecen de medios de movilización y de recursos económicos.

El fuego presuntamente fue provocado por ganaderos de la zona y ha afectado a El Refugio, Las Cuchillas, Cerro La Pedregosa y El Peñascal. Cálculos preliminares indican que sólo ayer, durante el día, el incendio había devorado unas 350 hectáreas de pastos, bosques de pino y bosque latifoliado.

Llamas de cinco metros

Las lenguas de fuego dejaron indefensos a decenas de brigadistas voluntarios y autoridades locales que ante su mirada impotente, veían avanzar las llamas que devoraban todo arbolito de pino que encontraban a su paso en las cercanías del cerro El Peñascal, al noroeste del municipio de San Fernando.

Soldados de la Defensa Civil, brigadistas de El Prado, unos 40 hombres del aserradero Santa Emilia que obligaron a su dueño cerrar operaciones, y más de una docena de trabajadores de la propiedad San Andrés, de Andrés Castillo, se movilizaron de emergencia hacia los diferentes flancos del incendio.

Las llamas alcanzaron alturas hasta de cinco metros y su rápido avance se debió a la intensidad del viento, el material combustible en el suelo y la temperatura ambiente.

Las llamas devoraban pinos en desarrollo y de regeneración natural amenazando seriamente a la propiedad de la empresa maderera Madesa y la San Andrés, en el sector de El Peñascal y Río Arriba.

El fuego avanzaba por el este y norte del cerro El Peñascal, con rumbo al poblado de San Fernando. “No podemos arriesgar a nuestra gente, muchos andan cansados hasta con cinco días continuo de lucha contra el fuego, dejamos nuestras casas abandonadas y lo mínimo que podemos hacer es garantizar que nadie muera en esto”, sostuvo Luis Alberto Bellorín Mendoza, jefe de la brigada de El Prado.

En San Fernando, otros incendios de menor escala, afectaron pastos y pinos en comunidades el pasado 8 de marzo, resultaron afectadas las comunidades de Orosí, San Lorenzo y El Ural, donde ocurrió el mayor de los siniestros, el cual devoró 900 manzanas de bosques.

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