- Consejos para aprender a leer las etiquetas, combinar mejor y disfrutar al máximo los sabores del vino
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Una buena comida amerita un buen vino. Pero ¿cómo escoger el mejor? No siempre el precio determina la calidad, aunque claro, el añejado suele tener un costo mayor por conservarse en barricas de madera, las que le dan otros sabores al vino.
El vino es producto de la fermentación de líquidos de uvas, vegetales o frutas. Para el proceso de fermentación se requieren dos componentes: la levadura y el azúcar natural de la uva. La fermentación se da cuando la levadura consume al azúcar convirtiendo la mezcla en alcohol. De esta reacción química se genera oxígeno en el recipiente, indispensable en el proceso. Es entonces cuando nace el vino.
Alcanzar la excelencia en un vino es un proceso que inicia en la siembra de la uva y que incluye pasos como el cuidado al cortarla. El vino es como un niño que va creciendo para ser, al final, una mezcla compleja y balanceada de sabores.
Escogencia
El vino es complemento de la comida, de hecho es un alimento también. La regla general es combinar carnes rojas con vino tinto y carnes blancas con vino blanco o rosado. Los mariscos van bien con los vinos blancos.
Si se trata de acompañar el vino con quesos, si incluye quesos madurados, escoja un vino añejado. Las carnes frías se recomienda degustarlas con vino tinto suave.
Para el jamón, los quesos y las aceitunas puede elegir vinos rosados, los tintos y los amontillados como el Jerez.
Hay vinos del viejo y del nuevo mundo. Los clásicos son del viejo mundo, Francia e Italia. Afamados del nuevo mundo son los vinos chilenos, argentinos y californianos. La diferencia entre estos se basa en varios aspectos. El precio depende de los costos de mano de obra y producción. En Europa suele pagarse más por la mano de obra y eso deriva en un aumento del precio al llegar al consumidor.
El paladar se educa, a tal punto que se puede diferenciar entre un cabernet chileno y un cabernet francés. El cabernet del nuevo mundo suele tener sabores más fuertes, en Europa son más suaves. En el viejo mundo los vinos toman sabores a madera y hongos. En el nuevo mundo adquieren sabores más afrutados.
La etiqueta del vino indica la calidad. ¿Cómo leerla? Busque la información sobre la denominación de origen. Estas son las categorías en orden de calidad (de menor a mayor). De tierra (regular calidad), vino de mesa, denominación de origen controlado, denominación de origen controlado garantizado.
En cuanto al año que se indica en las etiquetas, este se refiere a la vendimia, año en que se levantó la uva. El vino añejado es identificado como reserva o gran reserva.
Copa
La copa es determinante en la degustación. Debe ser de vidrio o cristal. Debió ser completamente esterilizada en el lavado y no tener residuos de jabón. La copa para vino tinto es más abierta porque el tinto necesita más aire, necesario para expandir sus aromas.
El vino blanco necesita una copa más cerrada para evitar que se escapen sus aromas, ya que son más escasos que en el caso de los vinos tintos. Además, una copa más cerrada permite disfrutar mejor su efervescencia.
El vino se debe beber inmediatamente después de abierta la botella. Sus sabores y olores se mantienen entre dos y tres horas después de la apertura. Entre más tiempo pasa el vino en una botella abierta, más se oxida.
El vino blanco debe servirse a una temperatura entre 52 y 58 grados Fahrenheit. El vino tinto entre 62 y 66 grados Fahrenheit.
Tipos de uva
Para vinos suaves como el blanco se cultivan: Sauvignon Blanc, Chardonnay, Reiseliigy Gewertraminer.
Para los vinos tintos y rosados: Pino Noire, Syhah, Merlot, Cabernet Sauvignon, Sangiovese, Sangiovese Groso, Barchera, Tempranillo, Garnasha, Mazuelo, entre otros.
Tipos de vino: Blancos, rosados, tintos, champañas
y el vino de postre.
El corcho
Evita que el aire entre a la botella, por eso se recomienda guardar el vino en forma horizontal para que el corcho se mantenga siempre húmedo. Su vida útil es de 25 años, cuando se pudre le da un mal sabor al líquido hasta descomponerlo.
Captación paso a paso
1.- Leer la viñeta. Identificación de la marca, fecha, tipo de uva y casa productora.
Esa información le permitirá identificar si se trata del vino que busca, el cual debe escoger de acuerdo a la ocasión. El vino para postres suele ser dulce.
2.- Descorche. Al destapar la botella, por medio del olfato se debe clasificar su aroma, el grado de oxidación, sus condiciones de humedad, etc. Las botellas deben guardarse inclinadas, el corcho protege el vino.
3.- Revisar el color. Entre más joven es un vino tinto más claro debe ser su color. Si se observa su alrededor, significa que no se ha integrado al ciento por ciento todo
lo líquido. El añejo es más oscuro.
4.- Consistencia. También la consistencia dice mucho, si se puede ver a través del vino, significa que ha pasado por un proceso de clarificación, consiste en pasar el líquido por medios hidráulicos que limpian los sedimentos.
5.- Mover. Realizar movimientos en círculo en la copa,
permite que los aromas queden compenetrados en su interior, para que los expertos sommeliers puedan completar la información sobre los niveles de alcohol, aroma de fruta, acidez, etc.
6 Degustación. Para este último paso se debe conservar el sorbo por unos segundos en la boca, para que las papillas gustativas detecten los sabores. El olfato también genera placer en este proceso.
* Gerente del restaurante El Tiscapa. La especialidad
de Master Sommelier se basa en la cata y selección de vinos. La formación académica incluye estudios del viñedo,
enología, crianza de vinos, geografía vitivinícola y denominaciones de origen. Puede escoger el mejor vino para cada ocasión. Teléfono: 8548639/8556373.