- Hay rebelión y rabia, celo y desconfianza entre los correligionarios del Partido Liberal Constitucional (PLC). La cercanía de las elecciones internas para escoger al candidato presidencial de ese partido tiene en pie de guerra a los candidatos, y el aspirante José Rizo Castellón lo sabe y lo siente: “Atacan al más fuerte”, dice.
[/doap_box]
Los tiempos cambian y las palabras que salen de la boca de esta persona ya no dicen lo mismo que hace tres o cuatro años decían del ex presidente Arnoldo Alemán. Pero eso a José Rizo Castellón no le preocupa: “Yo asumo mi pasado”, declara, y asume por su cuenta que ya no hay que modernizar al Partido Liberal Constitucionalista (PLC), que el doctor Alemán no es ya sospechoso de corrupción (¿Cuál corrupción? pregunta ahora molesto Rizo), alega que nunca intentó dividir el voto de los liberales y que la creación de un partido liberal separado de su amigo Arnoldo es “una leyenda negra” de sus enemigos liberales.
En la lucha sin cuartel que se ha desatado entre los aspirantes a candidatos presidenciales del PLC, ha aparecido un vídeo en que alguien le recuerda a Rizo que mientras fue vicepresidente del actual Gobierno, estuvo una vez al otro lado de la acera cuando Alemán estaba preso, sin poder y casi deshauciado políticamente.
Rizo insiste y niega hasta la consumación de las palabras, que jamás fue enemigo de Alemán, que tuvo diferencias con él porque hasta en las mejores familias hay pleitos pero que siempre le dijo las cosas de frente y mirándole a los ojos, no como otros que ahora reclaman el dedo índice del ex Presidente. “Sólo los serviles y pusilánimes no dicen la verdad”, expresa Rizo con molestia y sus palabras están dirigidas a los otros candidatos liberales que ahora exigen transparencia en un partido en que los hermanos correligionarios de ayer se han convertido en “caínes”.
Doctor Rizo, esta es la segunda vez que usted se postula dentro del PLC a la Presidencia de la República. Cuéntenos cómo le fue la primera vez.
En el 2001 me postulé a la Presidencia de la República, sin embargo, hubo posibilidades que mi candidatura pudiese fracturar al partido y la unidad del liberalismo a mí me importa mucho y decidí en aquel entonces declinar mis aspiraciones y aceptar la invitación que me hiciera el actual presidente Bolaños para que lo acompañara en una fórmula y evitar una división, una fractura que ocasionara mi candidatura y entonces decliné.
Era en ese entonces cuando se hablaba de la posibilidad de inhibirlo por una supuesta doble ciudadanía nicaragüense-chilena.
No se trataba de una doble ciudadanía. Para ganarme la vida en Chile, cuando padecí como tantos centenares de miles de nicaragüenses el destierro, me hice chileno para ejercer como abogado y no ir a trabajar a otros países en otras actividades pero a mi regreso a Nicaragua renuncié a la ciudadanía chilena y recuperé la nicaragüense; y mi primera frustración fue cuando mediante una decisión absolutamente arbitraria, injusta e ilegal del Consejo Supremo Electoral, se me impide ser candidato a diputado por el PLC en mi natal Jinotega. Entonces se quiso revivir en el 2001 el fantasma de la inhibición por causa de esa ciudadanía que la necesidad me obligó a adoptarla; sin embargo, en este intento no hay ningún tipo de sombras, obstáculos para que José Rizo pueda ser el candidato del PLC.
¿Usted cree? Ya hay indicios de una guerra sucia en la que circula un vídeo donde usted decía que los convencionales del PLC eran elegidos por el dedo del doctor Alemán en los corrales de la hacienda El Chile.
Eso es propio de las luchas políticas. El camino hacia la Presidencia de la República está lleno de heridas, de zancadillas y triquiñuelas pero yo respeto a quienes utilizan ese método. Siempre atacan al más fuerte. Yo he manifestado que asumo mi pasado. Son ellos los que quieren vivir en el pasado y, eventualmente, si tengo el voto de los convencionales y gano las elecciones como tengo la certeza que va ocurrir, los voy a invitar a que formen parte de mi Gobierno.
Si yo fuera convencional del PLC, antes de elegir candidato me preguntaría: ¿sigue el doctor Rizo pensando de la misma manera en que pensaba cuando se filmó ese vídeo?
Las posiciones de hace cuatro años… Ha habido tanta agua que ha corrido bajo el puente. Ese movimiento modernizador que inicia precisamente en el año 2001-2002, dio su resultado. Y ahora, no sólo varios precandidatos que antes estaban adversando al PLC, que combatían al PLC ahora están de precandidatos de nuestro partido. Personas destacadas como mi amigo ex embajador Leonel Teller, recordemos cómo estaba (denunciando la supuesta corrupción de Alemán y exigiendo cárcel para el ex Presidente) pero gracias a este esfuerzo, el partido ha abierto su arco de oportunidades y admisión para todos, de tal manera que ahora ya todos estamos compitiendo y ojalá que sea una competencia absolutamente limpia.
Si los convencionales preguntaran qué ha hecho José Rizo por el PLC como para merecer el voto, ¿qué les respondería?
Les respondería con la frase más breve: yo hice el partido. Hice el partido, acompañado por supuesto, porque un partido no se hace de la noche a la mañana ni sobre un solo hombre. Lo hicimos cuatro soñadores. El PLC era un pequeño partido, un minúsculo partido que se reunía en nuestra casa, por Montoya, y ahí comenzamos Arnoldo Alemán, Lorenzo Guerrero, José Antonio Alvarado y yo, a recorrer el país entero, a tocar las puertas de las dirigencias de los liberales, a organizar directivas y tan es así que dudo que exista alguien que tenga tal carrera partidaria, que haya ocupado todas las posiciones que uno puede imaginar, incluyendo los cargos más honrosos como Presidente honorario del PLC, que solamente los tienen tres personas en Nicaragua: Arnoldo Alemán, Leopoldo Navarro y José Rizo.
Del mismo modo como hizo el partido, habrá quienes le saquen en cara que también intentó dividirlo, al achacarle a usted la creación de la Gran Unidad Liberal que luego se convirtió en el oficialista Alianza por la República.
Esas son las leyendas negras que se levantan. ¡Cómo voy a dividir! Cuando uno trabaja para hacer un partido es como el padre cuando tiene el hijo. ¿Habrá un padre o una madre que quiera hacerle daño a su hijo? Eso es una leyenda negra, tan es así que muchos pensaron, llegaron y se fueron a formar un nuevo partido. ¿En qué momento José Rizo se fue con ese partido? ¿En qué momento fundó al Apre o fundó la Unidad Liberal? Lo que sí hice en su momento, inicié ese movimiento reformador, modernizador, que surtió sus consecuencias; e insisto, ahora muchos que adversaban al PLC están no solamente dentro de las filas del PLC sino también aspirando a la más alta posición dentro del partido, que es la candidatura presidencial.
¿Y no le llevó a una enemistad haber intentado “modernizar” al PLC justo cuando el doctor Alemán estaba siendo atacado por el Gobierno del que usted era el vicepresidente?
Con Arnoldo ha habido y hemos tenido una relación fraterna y muy respetuosa. Arnoldo me ha dicho cosas y yo le he dicho cosas pero viéndonos a los ojos. Siempre ha prevalecido el afecto y la amistad, somos amigos y nada ni nadie va a enturbiar esa amistad. Yo creo que los conflictos aún se dan entre la familia, entre los hermanos, yo creo que sólo los serviles y pusilánimes son los que no dicen la verdad. Insisto, somos amigos a pesar de las diferencias y hablamos de las diferencias que se dieron cuando Arnoldo Alemán tenía poder, no ahora que está pasando por una situación difícil donde es muy fácil llegar a tirarle piedras porque en los momentos difíciles de Arnoldo Alemán y su familia, José Rizo ha estado a su lado.
¿Usted cree que Alemán y sus convencionales le van a creer ese cuento?
¿Y por qué tengo que dudar yo de Arnoldo Alemán?