SAN SALVADOR/AFP
Los responsables intelectuales y materiales del asesinato del Arzobispo de San Salvador, Oscar Arnulfo Romero, cometido hace 26 años, continúan “excomulgados” de la Iglesia y sólo podrán superar ese estado pidiendo perdón, aseguró a la AFP el obispo auxiliar de San Salvador, Gregorio Rosa Chávez.
“Mientras estas personas no digan toda la verdad y pidan perdón continúan excomulgadas”, dijo Rosa Chávez tras comentar la noticia que causó revuelo el viernes en San Salvador, luego de que el diario El Nuevo Herald de Miami revelara que uno de los involucrados en el asesinato de Romero, el capitán del ejército salvadoreño Álvaro Saravia, quiere pedir perdón.
La Iglesia espera el testimonio de Saravia “sin rencor y sin odio, porque solamente así se pueden cerrar las heridas”, aseguró el prelado.
Saravia, de 60 años, coordinó el asesinato del arzobispo Romero el 24 de marzo de 1980, y confesó al rotativo estadounidense que está dispuesto a identificar al asesino y a contar la historia detrás del crimen, pero que necesita garantías de que su vida no correrá peligro.
Afirmó que hay gente que participó en el crimen y que nunca fue señalada en el informe de la Comisión de la Verdad creada por la Organización de Naciones Unidas (ONU) para investigar las atrocidades cometidas durante la pasada guerra civil, que dejó 75,000 muertos y 7,000 desaparecidos (1980-92).
“Ellos están gozando una vida libre de remordimientos habiendo sido los más comprometidos”, dijo Saravia. “Un día hablaré a calzón quitado. Si yo quiero un perdón que sirva tengo que decir la verdad, no voy a decir mentiras, y con las consecuencias que ella tenga”, añadió.
En 1993 la Comisión de la Verdad culpó de la muerte de Romero, entre otros, al ex mayor del ejército Roberto D'Aubuisson, acusado de dirigir los escuadrones de la muerte derechistas.
D'Aubuisson, fundador de la gobernante Alianza Republicana Nacionalista (Arena), murió de cáncer en febrero de 1992. El capitán Álvaro Saravia fue lugarteniente de D´Aubuisson y también figura como responsable en el informe de la comisión.