- Iglesia discute temas actuales, como el Islam y la migración
CIUDAD DEL VATICANO/AP
El Papa Benedicto XVI convocó el jueves al Colegio Cardenalicio por primera vez desde que fue elegido el año pasado, a fin de debatir los desafíos que encara la Iglesia en el siglo XXI.
Se anticipó que la reunión trataría temas como las relaciones de la Santa Sede con el grupo cismático conservador fundado por el fallecido Arzobispo francés Marcel Lefebvre, y las relaciones con el Islam.
El encuentro ocurrió la víspera del primer Consistorio, en la que Benedicto entregará el capelo cardenalicio a 15 prelados, ampliación que según el Papa refleja el ámbito universal de la Iglesia.
TEMA DE MIGRANTES
El cardenal hondureño Oscar Andrés Rodríguez Maradiaga dijo al diario romano La Repubblica que espera que el sínodo cardenalicio analice la intolerancia religiosa y la inmigración.
El tema de los inmigrantes indocumentados fue destacado por el cardenal de Los Ángeles, Roger Mahony, quien pidió a sus sacerdotes que se opongan a un proyecto de ley que obligaría a las iglesias y otras organizaciones a verificar el estatus de los inmigrantes que soliciten asistencia.
“Negar la ayuda a otro ser humano viola una ley con mayor autoridad que la del (Congreso de EE.UU.), la ley de Dios”, dijo Mahony en un escrito publicado el miércoles por el diario The New York Times.
El cardenal Walter Kasper, asesor del Papa como director de las relaciones del Vaticano con otros cristianos, dijo que la mañana del jueves estuvo dedicada al tema de la Sociedad de San Pío X fundada por Lefebvre y el destino de los obispos y cardenales eméritos por él consagrados.
“El encuentro fue muy hermanado y tranquilo”, dijo Kasper a The Associated Press durante el descanso del almuerzo.
Lefebvre fundó esa entidad —con sede en Suiza— en 1969. Se opone a las reformas del Concilio Vaticano II de 1962 a 1965, entre ellas el oficio de la misa en lenguas vernáculas en lugar de latín.
El Vaticano excomulgó a Lefebvre en 1988 tras haber consagrado a cuatro obispos sin el permiso de Roma. Esos cuatro ordinarios fueron igualmente excomulgados.
Benedicto ha indicado claramente que quiere normalizar las relaciones con ese grupo. En agosto se entrevistó con el director de la sociedad, el obispo Bernard Fellay, uno de los excomulgados, y ambos dijeron que acordaron adoptar medidas para solucionar sus diferencias.