- Eduardo García dirige un grupo de bailarines que ha ganado el primer lugar en la categoría aficionados del Carnaval Alegría por la Vida ¡durante tres años consecutivos!
La búsqueda de algo diferente, la disciplina y la comunicación con su equipo, son las principales claves que han ayudado a la comparsa Las Américas, dirigida por Eduardo García, a mantener el primer lugar entre los grupos aficionados en el Carnaval Alegría por la Vida.
No se puede negar que la práctica hace al maestro, y Eduardo García lleva más de 12 años como bailarín y coreógrafo, tiempo en el que ha definido su sello y calidad.
El primer mérito se lo llevó cuando estaba al frente de la gimnasia del Instituto Edgard Arvizú, hoy Miguel Larreynaga. En 1996, un año después de haber tomado las riendas, esta compañía rítmica ganó el primer lugar en el concurso de bandas escolares. A la vez, García fue una de las piezas fundamentales para que este instituto fuera el primero en ingresar al Salón de la Fama (en 1999) a nivel de bandas escolares.
Luego, este maestro y bailarín comenzó a dirigir la gimnasia del Instituto 14 de Septiembre. Pero fue en el Carnaval Alegría por la Vida donde se consagró como “Rey de las Comparsas”, cuando esta actividad dio inicio a su carácter competitivo.
Detrás del artista
Aunque en teoría su profesión es la de licenciado en Derecho, en la práctica es un coreógrafo “de hecho”.
“Mi escuela fue el Ballet Folclórico Macehuatl, del que formé parte en los tiempos del maestro Alejandro Cuadra”, cuenta García, quien asegura que fue allí donde descubrió su talento.
En cuanto a su personalidad, García se describe como alguien llevadero, pero si de disciplina se trata ¡agárrense! Sus alumnos dan testimonio de los rigurosos pero satisfactorios ensayos que dirige su maestro.
Como en todas las artes, este profesional de la danza se queja de que el esfuerzo que le imprime a su trabajo no recibe la recompensa económica necesaria. Y como ya es sabido, el arte en Nicaragua no deja ingresos millonarios, aun tratándose de la “mamacita de Tarzán”.
Su trabajo
Por lo general, los coreógrafos siempre retoman cualquier elemento que les sea útil: pasos, bailes, comparsas y hasta coreografías de otros artistas y eventos, y les imprimen su sello personal.
Y como es de esperar, algunas veces García se ha enfrentado a ver sus trabajos ejecutados por otros grupos, pero al contrario de causar enojo le impulsa a buscar algo para marcar la diferencia en su grupo Las Américas.
Es más, confiesa que en ocasiones también ha retomado ideas de otros coreógrafos, tanto nacionales como internacionales. “Lo malo no está en copiar algo del otro, sino en dejarlo intacto. Si ya lo tomaste, al menos hay que ponerle un sello propio” afirma.
En cuanto al vestuario —porque esa parte también le corresponde a él—, confiesa que recibe ayuda de amigos como el diseñador Neftalí Espinoza, quien ha creado muchos diseños merecedores de primeros lugares, como sucedió con el traje de fantasía electo en los certámenes Miss Nicaragua y Carnaval con Ton y Son.