Los prestatarios del sistema financiero nicaragüense y hasta los clientes de las casas comerciales, que venden artículos para el hogar al crédito, serán “fichados” pronto por una empresa especializada en riesgo crediticio.
Cada uno tendrá un registro de su historial financiero, lo que permitirá al banco o casa comercial determinar la capacidad de pago y el nivel de endeudamiento del cliente.
El superintendente de Bancos y otras Instituciones Financieras (SIB), Víctor Manuel Urcuyo, confirmó a LA PRENSA que ya está operando en el país la primera central privada de riesgo crediticio y bancario: TransUnion.
La empresa, con sede en Chicago, Estados Unidos, se encarga de suministrar los antecedentes crediticios de empresas y consumidores, principalmente a instituciones financieras.
La información descrita permitirá a las entidades crediticias, como los bancos, tomar decisiones más acertadas en materia de créditos, reducir los préstamos incobrables y aumentar el volumen de sus negocios.
Urcuyo detalló que la central fue autorizada para operar, por el consejo directivo de la SIB, presidido por el Ministerio de Hacienda y Crédito Público (MHCP), en septiembre del año pasado.
“La autorización se hizo bajo el amparo de la Ley General de Bancos, Ley de la SIB y de la normativa de centrales privadas de riesgo crediticio que aprobó el consejo en marzo del 2005”, explicó.
El funcionario comentó que no maneja las condiciones de contrato que TransUnion tiene con sus clientes. “Pero hay reglas de por medio”, aclaró.
¿CÓMO FUNCIONA?
Especificó que TransUnion brindará información sobre los clientes bajo ciertas limitaciones. “En primer lugar, sólo las entidades supervisadas por esta institución (SIB) podrán concertar convenios de manera particular con las centrales (de esa naturaleza)”, indicó.
“Ahora, la información crediticia que suministren las entidades supervisadas a las centrales, deberá estar autorizada por escrito por sus titulares, y son datos que deben ser manejados con imparcialidad y confidencialidad”, apuntó.
“Además, hablamos de una información que está sujeta a sigilo bancario y respeto al derecho individual de los titulares, quedando entendido que los usuarios de la información deben utilizarla sólo para los fines autorizados por el titular de los datos”, reiteró.
Lo anterior implica que estará de por medio el respeto a la privacidad de las personas. “Es decir, que si yo no le doy permiso para que se dé información sobre mí, ningún banco se la podrá dar a terceros”, recalcó.
EL IMPACTO
Urcuyo comentó que la instalación de centrales privadas de riesgo crediticio facilitan y agilizan la generación de información de los usuarios que están requiriendo préstamos. “Estoy seguro de que muchas instituciones van a firmar contratos con TransUnion”, advirtió.
El director ejecutivo de la Asociación de Bancos Privados de Nicaragua (Asobanp), Mariano Buitrago, indicó que la información que suministrará la central privada mencionada, reducirá los riesgos de capital.
“Porque si la situación es negativa en un prestatario, eso va a pesar mucho en un análisis de crédito”, anotó.
Se conoció que varios bancos están en proceso de concretar contratos con TransUnion, así como varias casas comerciales.
De acuerdo a la SIB, hasta febrero del 2006, los depósitos de la banca totalizan 44 mil 231 millones de córdobas, mientras que la cartera de crédito sumaba poco más de 24 mil millones de córdobas.
Hasta septiembre del año pasado, los prestatarios del sistema financiero superaban los 600 mil, entre personas naturales y jurídicas.