Daniel: brazo de fuego

Su bola rápida le ha comprado un ticket de ida, sin escalas ni regreso… ¡al éxito! Quería agarrarlo en plena práctica pero cuando llegué, él ya no estaba en el Estadio Nacional Denis Martínez. Hablamos por “cel” y dijo que estaría donde Doña Marlene, “allí donde comemos los del Bóer”, explicó. No fue difícil dar. […]

  • Su bola rápida le ha comprado un ticket de ida, sin escalas ni regreso… ¡al éxito!


Quería agarrarlo en plena práctica pero cuando llegué, él ya no estaba en el Estadio Nacional Denis Martínez. Hablamos por “cel” y dijo que estaría donde Doña Marlene, “allí donde comemos los del Bóer”, explicó.

No fue difícil dar. Cuando entré al comedor, vi a Danilo Álvarez lanzándose su respectivo churrasco. Al terminar ese “lunch” de las once de la mañana nos movimos a la casa Club del Bóer donde platiqué con él, de lo más tranquilo.

Danilo, a sus 16 años, es considerado por los “cazatalentos” de las Grandes Ligas como uno de los mejores prospectos juveniles del país y hasta ha recibido invitaciones de equipos de las Ligas Mayores como los Yankees de Nueva York, para foguearse en sus campos de entrenamiento.

Además, se rumora que este chico, que tira la pelota a 90 millas por hora, podría superar a Gonzalo López cuando en el 2000, los Bravos de Atlanta lo contrataron por 725 mil dólares; pero eso lo sabremos con seguridad durante los primeros días de julio, cuando los scouts de diferentes organizaciones de las Grandes Ligas vengan a ofrecerle contratos y Danilo se dé el gusto de ¡escoger al mejor postor!

¿Cómo empezaste en el beisbol?

Desde que tenía un año andaba en los cuadros con mi papá cuando jugaba. Él me metió a la pelota y por eso le doy gracias a Dios y le pido que me lo cuide y me lo proteja porque sin él no estuviera hasta donde estoy.

¿Qué tal te recibió el Bóer como parte de su equipo?

Aunque soy el menor del equipo, me llevo bien con todos ellos. Nos tratamos bien porque somos como una familia y también le doy gracias a Dios porque nos cuida y siempre le pido que nos aleje de todo mal. Son mis amigos, me siento bien al lado de ellos, en confianza, vos sabés…

Describime a Danilo.

Soy un chavalo serio, me gusta ser formal en mis cosas, trabajar y ayudarle a mis amigos. Si voy a hacer algo, tiene que estar bien hecho, no me gusta que esté más o menos. Soy humilde, porque la “fachentada” no lleva a nada.

¿Cuál sería tu mayor miedo?

No le tengo miedo a nada, vos sabés que a la hora del juego y ante los ojos de Dios, todos somos iguales. Lo que tiene él lo tengo yo. El miedo no existe, el nervio sí puede existir, pero el miedo no.

¿Tenés algún modelo a seguir?

A nadie, yo no me parezco a nadie, yo hago lo mío, tranquilo y si llego a hacer algo en la vida, ¡mejor!

¿Cómo te ves dentro de cinco años?

Pues, si Dios quiere, a los 21 ya me podés ver en Grandes Ligas.

¿Algún consejo para los chavalos que practican deporte y quieren llegar a ser los mejores?

Si te gusta un deporte, metete de lleno. El deporte puede cambiarte la vida. No se alejen del deporte y cuando lo jueguen, háganlo con pasión. El “beis” para mí es lo mejor, ¡es lo máximo, es el deporte rey!

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