- La Casa Blanca publica la versión actualizada de la Estrategia de Seguridad Nacional
| Identifican a Irán como el mayor desafío probable para Washington
El presidente George W. Bush confirmó el jueves su política de la guerra preventiva contra el terrorismo y las naciones enemigas e indicó que Irán podría plantear el mayor desafío a Estados Unidos. En las 49 páginas del informe sobre seguridad nacional, el mandatario afirma que la diplomacia es el medio preferido de Estados Unidos para detener la proliferación nuclear y otras armas de destrucción masiva. “Sin embargo, de ser necesario y bajo los principios hace tiempo establecidos de defensa propia, no descartamos el uso de la fuerza antes de que ocurran los ataques, incluso cuando reina la incertidumbre sobre el momento y lugar del ataque enemigo”, escribió Bush. Bajo el título de Estrategia de Seguridad Nacional, el informe sintetiza la política de Bush para proteger a Estados Unidos y sus relaciones con otros países. Es una versión actualizada del informe emitido por el mandatario en el 2002. En el informe anterior emitido un año después de los ataques del 11 de septiembre, Bush describió la doctrina de su gobierno como de guerra preventiva, poniendo fin a la política de disuasión que dominó la Guerra Fría. El último informe atestigua que Bush no ha cambiado de parecer, aunque no fueron encontradas armas de destrucción masiva en Irak. “Cuando las consecuencias de un ataque con armas de destrucción masiva son potencialmente tan devastadoras, no podemos permitirnos el lujo de permanecer inactivos mientras se materializan graves peligros. La doctrina de la prevención en nuestra estrategia de seguridad nacional sigue siendo la misma”, escribió Bush. El informe criticó duramente a Irán, al que acusó de respaldar a los terroristas, amenazar a Israel y boicotear la reforma democrática en Irak. Bush dijo que deben prevalecer las gestiones diplomáticas para que Teherán cese su programa nuclear con fines bélicos a fin de evitar un conflicto armado. “Esta gestión diplomática tiene que dar fruto si se quiere evitar la confrontación”, indicó Bush. Pero no aclaró qué sucederá si fracasan las negociaciones internacionales sobre Irán. La Casa Blanca intenta persuadir a Rusia y China que respalden una resolución propuesta en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas exigiendo que Irán ponga fin a su programa de enriquecimiento de uranio. Bush tuvo una actitud similar ante Corea del Norte, que según el mandatario, plantea un grave peligro de proliferación nuclear, además de dedicarse a la falsificación de dólares estadounidenses, el narcotráfico, amenazar a sus vecinos y hacer pasar hambre a sus súbditos. Gesto iraní Un alto funcionario de Irán dijo el jueves que Teherán estaba lista para iniciar conversaciones directas con Estados Unidos sobre Irak, en el mayor vuelco de la política exterior iraní en 27 años que siguió al llamado de un prominente líder iraquí a las negociaciones. El principal negociador en asuntos nucleares y también secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán, Ali Larijani, expresó a periodistas que las eventuales conversaciones entre Estados Unidos e Irán deben tratar solamente los asuntos iraquíes. Cualquier diálogo directo entre Teherán y Washington —en caso de que ocurra— podría también ser el comienzo de negociaciones entre los dos antiguos rivales sobre el controversial programa nuclear de Irán, que según Estados Unidos, es usado para construir bombas atómicas. No hubo una respuesta inmediata de Washington. |