Bluefields, raan
El Juez Penal de Audiencias de Bluefields, Martín Henríquez admitió la acusación presentada por la Fiscalía en contra de seis personas por el asesinato atroz de cuatro policías, pero familiares de las víctimas y de los victimarios pidieron ayer la captura de los ejecutores de la masacre.
Los únicos tres detenidos, José Ángel Padilla, Marcos Reñazco Padilla y Carlos Alberto Padilla Oporta, acusados de cooperadores necesarios en la matanza ocurrida en mayo del 2004, fueron llevados a Bluefields ayer bajo estrictas medidas de seguridad, en un avión militar.
El juez Henríquez también giró orden de captura en contra del colombiano Robert Wilson y/o Jorge Alfonso Espinoza Murillo, alias “Calidad”, señalado de ejecutar el crimen junto a cinco extranjeros más, así como del ex policía Delvin Jirón Gutiérrez y Miguel Ángel Reñazco Padilla.
El judicial fijó la audiencia inicial para el jueves 23 de marzo, a la 1:00 p.m., fecha en que los detenidos deberán ser trasladados nuevamente desde el penal de Juigalpa, donde permanecen por medidas de seguridad.
Al recinto acudieron familiares de las víctimas, entre los que destacaron las hermanas de Róger Villachica, Heydi y Azucena Villachica. La primera no dejó de sollozar durante el transcurso de la audiencia, impresionada por la presencia de los acusados.
Azucena Villachica dijo que entre las causas de la matanza “primeramente está la droga, eso no lo dudo… Después de eso había odio, envidia”.
critican policía por no tener a los ejecutores
Erlinda Blandón, tía de Ruth González García, quien permaneció silenciosa y cabizbaja en el recinto judicial, criticó la falta de beligerancia de la Policía, que a casi dos años no ha capturado a los verdaderos asesinos de los policías.
Danelia Gutiérrez, madre del acusado Delvis Jirón, dio por desaparecido a éste desde hace nueve meses.
Según Gutiérrez, la acusación ante los tribunales en la que figura su vástago como cooperador necesario, es un montaje de las autoridades policiales.
ASEGURA QUE LE OFRECIERON DINERO
“Le pido a Dios que saquen a los verdaderos culpables y que no tengan a pobres inocentes”, indicó Gutiérrez, quien afirma que su hijo “nunca ha alquilado casa, y de él no me pregunten, porque ellos (la Policía) son los que deben saber. Si se lo comieron, que den los huesos tan siquiera”.
Ángela Marín, madre de Nelson Torres, quien aparece entre los testigos de la Fiscalía y a ella la mencionan como propietaria de la casa donde los sicarios se alojaron, rechazó ayer el señalamiento en su contra y demandó a la Policía que presente las pruebas.
Marín aseguró que al inicio de las investigaciones, oficiales de la Policía le ofrecieron 20 mil dólares, una casa y un viaje al extranjero, si firmaba una declaración como testigo del hecho.
Asegura que su hijo permanece detenido en Managua desde hace 10 meses.